Ramos, Cristiano y el episodio más cruel de la era VAR acaban con la Croacia de Modric y Portugal a octavos
Pasalic hizo el empate a dos en el 102', pero el árbitro Espen Eskas lo anuló por fuera de juego e hizo llorar a todo el país croata
En una espectacular segunda parte, la selección portuguesa remontó con goles de sus delanteros para citarse con España en la siguiente ronda; Perisic adelantó a los de Dalic
Así te hemos contado el partido en directo

Gonçalo Ramos, Cristiano Ronaldo y uno de los episodios más crueles de la era VAR metieron a Portugal en octavos de final del Mundial 2026, donde se citará con España, como en Sudáfrica 2010. La selección portuguesa remontó en una espectacular segunda parte que hizo olvidar los decepcionantes 45 minutos anteriores (2-1). Hubo multitud de ocasiones, giros inesperados y ¡cuatro goles anulados!
El último, con el descuento cumplido, en el 102′, por un fuera de juego que hizo llorar a toda Croacia, salvo a un Luka Modric que mostró una entereza de leyenda pese a vivir algo insólito. El adiós de su dorada andadura en los Mundiales no pudo ser más dramático. Marko Pasalic marcaba el 2-2 que forzaba la prórroga in extremis, pero Espen Eskas, polémico árbitro noruego protagonista del duelo, se iba a la pantalla del VAR para revisar un posible fuera de juego del centrocampista croata.
Todo dependía de si Josko Gvardiol había tocado previamente el balón o no y, por tanto, de si era suya la asistencia a su compañero en posición ilegal o de quien puso el centro anteriormente. Eskas consideró que la tocó el central del Manchester City basándose en un medidor de pulsaciones, como si el balón latiese al impactar con el cuerpo de algún jugador, por leve que sea el contacto. Se llevaba la mano al silbato y hacía llorar a miles de croatas. Dramático.
Del tanto de Ivan Perisic en el 51′, que abría la lata, pasábamos al de Cristiano en fuera de juego por milímetros y luego al que sí valió de penalti. Antes y después, le anulaban dos a Croacia, a Vlasic y Petar Sucic. Ramos fue el héroe portugués con ese 2-1 definitivo en un descuento que pareció una prórroga (18 minutos de duración) y que no jugó Ronaldo, al que Roberto Martínez sentó en el 80′ para asombro de todos.
Perisic borra el tostón de la primera parte
Renato Veiga y Rafael Leao tuvieron las dos únicas ocasiones en una decepcionante primera parte que se cerraba con un sólo tiro a puerta. Serían protagonistas más tarde. Croacia animó el inicio de la segunda con una clara de Mateo Kovacic que detuvo un sobresaliente Diogo Costa y en el 51′ llegaría el gol de Perisic. En su cuarto Mundial, el extremo izquierdo de 37 años adelantaba a los croatas con el gol de toda la vida: recibiendo escorado y cruzándola con su pierna buena al palo contrario para poner el 0-1.
Un tanto vital para el partido en cuanto a entretenimiento, porque Croacia haría otro acto seguido, pero en fuera de juego de Matanovic. Se anuló y Leao respondía con un disparo que se estampaba en el larguero y que hubiera sido uno de los golazos del Mundial. La película de tiros no paraba: jugada de Sucic y tiro que despejaba Costa a córner.
Un ida ida y vuelta que propició el momento de Cristiano. Primero, Espen Eskas y el VAR le anulaban un golazo por un fuera de juego milimétrico. Pedro Neto envió un gran pase largo con la zurda que Ronaldo bajó como si no costara y se la picó a un Livakovic que ni se enteró. Sin embargo, una parte de su hombro izquierdo en posición ilegal impidió que subiese al marcador.
Esto fue sólo siete minutos después del gol de Perisic y en el 68′ llegaría el primer gol del bicho en una eliminatoria de Mundial. También acompañado de polémica, porque Espen Eskas se zampó un tremendo agarrón de Vlasic sobre Veiga en un córner y tuvo que revisarlo en la pantalla para señalar la pena máxima. ¿Quién si no? Cristiano cogía el balón y para dentro, engañando a Livakovic por su izquierda.
Cristiano empata y le cambian
El ritmo no bajaba. Todo lo contrario. Tras un balón al palo de Kovacic que también iba para golazo, Sucic hacía otro tanto en fuera de juego, también justísimo, el tercero de la segunda parte entre una y otra selección. Se revisó y durante ese tiempo Roberto Martínez propició una de las imágenes del torneo, pues quitaba a Cristiano mientras Espen Eskas y el VAR decidían si valía o no la diana del croata.
También se anuló, pero la cara de Cristiano era de abatimiento total con la prórroga a la vuelta de la esquina. Y lo más llamativo es que el entrenador español había hecho lo mismo antes con estrellas de la talla de Vitinha, Bruno Fernandes o Pedro Neto. Pues le funcionó, porque en el descuento Ramos marcaba de cabeza para clasificar a los lusos.
Llora Croacia
Un gran centro de Leao terminó en la testa del delantero del PSG, que, casi sin levantar los pies del suelo, conectaba un remate imparable para Livakovic. El resto es historia. De la alegría al duelo más duro para Croacia, que, por tercera vez consecutiva, cae con todos los honores en un Mundial. El último del inolvidable Luka Modric… en el que quién sabe si será el de la primera estrella de Cristiano.