Los vecinos notaron una bajada en la presión del agua y así descubireron que un centro de datos les había robado 110 millones de litros de agua
Una comunidad de vecinos ha descubierto que un centro de datos les ha robado 110 millones de litros de agua

Vecinos de Georgia, en Estados Unidos, han denunciado que un centro de datos les ha robado (de forma involuntaria) 110 millones de litros de agua. Estos ciudadanos se dieron cuenta de esta pérdida que se producía diariamente por la poca presión de los grifos y, después de que las autoridades suspendieran las actividades de riego, una investigación desveló que todo tenía su origen en un centro de datos situado junto a este barrio residencial. Consulta en este artículo todo lo que debes saber sobre una historia que ha dado la vuelta al mundo.
El mercado de los centros de datos experimentó en 2025 un auge histórico, principalmente por la inteligencia artificial. La IA necesita de una infraestructura para llegar a nuestros dispositivos y por ello las principales empresas tecnológicas del mundo vienen desde hace meses haciendo una inversión récord en centros de datos. Uno de los epicentros de estos centros de datos es el estado de Georgia y en el condado de Fayette ha tenido lugar un suceso que poco tiene que ver con la ciencia. El foco de la polémica está en el agua.
Y es que los vecinos de un barrio residencial de lujo llamado Annelise Park han denunciado que un centro de datos les ha robado (sin querer) más de 110 millones de litros de agua, lo equivalente a 44 piscinas olímpicas. Más noticioso es el motivo por el que se percataron de este suceso y es porque los grifos comenzaron a perder presión y echar poca agua. En un principio, las autoridades pidieron a los vecinos no desarrollar la actividad de riego, pero meses después han tenido constancia de que ahí no estaba el problema.
Los vecinos denuncian el robo de agua
Todo tenía que ver con un centro de datos situado a 32 kilómetros al sur del centro de Atlanta. Después de que los vecinos denunciaran que prácticamente se habían quedado sin agua, la compañía de servicios públicos abrió una investigación en la que descubrieron dos conexiones de agua conectadas a escala industrial a un centro de datos.
Una conexión se había instalado sin el consentimiento de la compañía y la otra no estaba vinculada a la cuenta de la empresa, por lo que no se había podido facturar a este centro de datos. La empresa en cuestión es Quality Technology Services (QTS) y es propiedad de la firma de capital privado Blackstone, que generó una deuda que ascendía a casi 150.000 dólares por el uso de más de 109 millones de litros de agua no contabilizada. Según informa el medio especializado E&E News, este centro de datos pagó religiosamente la factura y ha afirmado que esto se debió a un simple malentendido.
Los vecinos aceptaron de buen agrado la postura de esta empresa por la gran inversión que hará en la zona en los próximos años, tras confirmar en su día que invertiría más de mil millones en centros de datos en la zona. La construcción de este proyecto, que comenzó en 2023 y finalizará en tres o cinco años, generará millones de euros en impuestos para mejorar las condiciones de los vecinos de la zona, que desde ya disponen de buen flujo de agua diario.