Álvaro Arbeloa atendió a los medios tras el triunfo del Real Madrid por 2-0 contra el Oviedo y no quiso entrar demasiado en la incendiaria frase de Kylian Mbappé. El entrenador del equipo blanco se pronunció sobre los increíbles pitos por parte del Santiago Bernabéu hacia los jugadores, especialmente contra el francés, que se llevó su primera gran pitada, y Vinicius. Para colmo, el francés comentó en zona mixta antes de la comparecencia del salmantino que este le había dicho que era su «cuarto delantero».
«Ya me gustaría tener cuatro delanteros, pero no, no sé qué decirte. No le he dicho semejante frase, no me habrá entendido bien. En ningún momento le puedo decir que es el cuarto delantero. Está claro que si yo no le pongo no puede jugar. Eso está claro porque soy el entrenador y decide quien juega. He tenido una conversación antes del partido y no sé qué ha podido interpretar», comenzó Arbeloa.
Hoy no debía empezar porque no es una final ni un partido a vida o muerte. Tenemos un gran partido el domingo. Seguro que se volverá a ganar ser el primer delantero. No tengo ningún problema con nadie. Entiendo que los que no juegan no están contentos y que Mbappé no lo esté. Es una decisión basada en las circunstancias. No quería asumir ningún tipo de riesgo jugando en tres días.
«Si queréis me ponéis la zona mixta de Mbappé y la comentamos. He considerado que lo mejor era que saliera en la segunda parte y que sea titular el próximo domingo. Gonzalo se merecía el premio de jugar hoy. Mientras esté en esta silla, me da igual cómo se llame. Si le parece bien, bien, y si no, que espere al siguiente», afirmó.
Arbeloa no escuchó las palabras de Mbappé
«Nunca me había pasado estos cuatro meses con Kylian. Hay más situciones que se han dado de las que os imagináis. También por las circunstancias, las mías han sido diferentes a las de otros entrenadores en el club. Me parece fenomenal que los jugadores muestren su disconformidad y que no están contentos con sus decisiones», añadió.
«Siempre pido el apoyo de mi afición para todos y cada uno de mis jugadores. Son dos pilares (Vinicius y Mbappé). El club tiene muchas esperanzas puestas en los dos y la afición también. No espero de mis jugadores lo que yo he dado por ellos, sé cómo somos los jugadores, aunque ahora esté en esta silla. Sé cómo piensan y cómo se sienten, más jugadores de este nivel con esta ambición y un gran ego seguro. No cambiaría ninguna de las cosas que he hecho ni dicho», explicó Arbeloa.
«Nunca puedes sufrir estando en el Real Madrid. No es una situación en la que nadie esté cómodo. Sabemos la exigencia del club, se está juntando un mal año con otra temporada sin títulos. Eso hace más difíciles estos partidos. Tenemos una responsabilidad muy grande, ir a Sevilla a intentar ganar y el último delante de nuestra gente a dar lo mejor de nosotros», finalizó el técnico merengue.