Bélgica tira al mar 23 bloques de hormigón de 22.000 toneladas para construir la primera isla energética artificial de la historia del planeta
Bélgica está creando una isla artificial para generar energía generada por parques eólicos marinos

Bélgica está creando una isla artificial para generar energía a través de parques eólicos marinos. Para ello se han tirado al mar 23 bloques de hormigón de 22.000 toneladas para construir un nuevo enclave que sea capaz de generar electricidad de una forma limpia en el mar del Norte, zona que se ha convertido en el epicentro de los parques eólicos marinos. Consulta en este artículo todo lo que debes saber sobre la nueva isla artificial que se está creando en Bélgica.
Bélgica está construyendo desde el año 2023 la primera isla artificial del mundo que tiene como objetivo ser un hub de parques eólicos marinos que se conectarán a la red eléctrica europea para llevar energía limpia a más de 3 millones de personas en Europa. Este es el principal objetivo de la llamada Isla Princesa Elisabeth, que está situada a 45 kilómetros de la costa belga de Ostende en el Mar del Norte, una de las mejores zonas para desarrollar esta energía generada por los parques eólicos marinos, que aprovechan la fuerza del viento en las zonas de más para generar electricidad.
Este proyecto ha sido llevado a cabo por la red eléctrica belga Elia de forma conjunta con otras empresas constructoras de la zona como DEME y Jan de Nul. El proyecto cuenta con una inversión de 420 millones de capital privado más 100 que ha puesto el Gobierno de Bélgica. Para crear la primera isla artificial del mundo, estos especialistas han arrojado al mar 23 bloques de hormigón de 22.000 toneladas que forman parte de un perímetro formado por barreras de este material que tienen 58 metros de largo y 28 metros de ancho. Estos serán rellenados de arena para formar una plataforma con la intención de crear un espacio de la nada en el que se pueda desarrollar la energía limpia.
La nueva isla artificial de Bélgica
Chris Peeters, CEO del grupo Elia, describió en su día un proyecto pionero que conectará los parques marinos con la red terrestre con el objetivo de gestionar 3.5 GW de energía eólica, que se podrá acumular en la zona para ser repartida a más de 3 millones de personas. Esto evitaría que una parte de Europa se quedara a oscuras, como sucedió en España en aquel histórico apagón del que el 28 de abril se cumplió un año. Para ello, además de albergar esta zona eólica, también se emplearán 300 kilómetros de cables para corriente alterna y 60 kilómetros de cables para corriente continua. También se instalará una planta de hidrógeno verde y antenas de comunicaciones 5G y 6G.
«Este proyecto es pionero por varias razones. Es la forma más rentable y fiable de llevar la energía eólica marina a la costa. Será una isla que ofrecerá opciones de futuro. Cuando la conectemos a otros países, la isla Princess Elisabeth se convertirá en el primer centro de energía en alta mar», dijo la manda más de este proyecto, que también informó que: «Tras nuestra construcción del primer interconector híbrido del mar Báltico, la isla es otra primicia mundial. Consolida la posición del Grupo Elia como empresa a la vanguardia de la tecnología, necesaria para la transición energética».
Así que todo hace indicar que esta primera isla artificial del mundo, que está situada en el mar del Norte, en la costa de Bélgica, será la primera de las muchas que esta empresa intentará instalar repartidas por todo el mundo. De momento, en 2023 se inició este proyecto, en 2025 se instalaron los primeros bloques de hormigón y se espera que a mitad de este 2026 esté plantada la primera isla artificial del mundo que tiene como objetivo ser una reserva de energía limpia y que también será sostenible, ya que el exterior está diseñado al estilo de un arrecife para favorecer a la diversidad marina.