Netanyahu cede ante Trump: «Nos pidió que evitemos más ataques a complejos de gas y lo estamos haciendo»
El conflicto entre Israel e Irán entra en una fase crítica tras el ataque a South Pars, con Trump intentando evitar una guerra total y el petróleo en máximos

El primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu ha cedido ante el presidente de EEUU Donald Trump: «Nos pidió que evitemos más ataques a complejos de gas y lo estamos haciendo», ha destacado Netanyahu durante su discurso este jueves sobre la marcha de la guerra después de atacar al miércoles el mayor yacimiento del mundo, South Pars, que se encuentra en Irán.
«Israel actuó sólo contra el complejo de gas de Asaluyeh», ha declarado Netanyahu durante una conferencia de prensa el jueves en referencia al distrito donde se encuentra South Pars, en la provincia de Bushehr. Allí se encuentra además la planta nuclear de Bushehr. «El presidente Trump nos pidió que nos abstuviéramos de realizar futuros ataques», ha reiterado Netanyahu un día después de que Israel atacara las citadas instalaciones. Este jueves, el ataque y las represalias de la dictadura de los ayatolás contra Israel han disparado los precios del petróleo esta semana.
Washington prepara un gasto de 200.000 millones
Además, Trump ha defendido la solicitud de gasto de 200.000 millones de dólares para financiar la guerra contra la dictadura de los ayatolás en Irán y ha afirmado que no desplegaría tropas en ningún lugar.
El ministro de Asuntos Exteriores de la dictadura de los ayatolás de Irán, Abbas Araghchi, advirtió que el país no mostraría ninguna moderación si su infraestructura energética volviera a ser atacada.
La declaración de Netanyahu se ha producido después de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, declarase que Estados Unidos podría levantar las sanciones al petróleo iraní almacenado en alta mar y liberar más petróleo de sus reservas estratégicas para ayudar a contener los precios.
El crudo Brent ha retrocedido este jueves tras tocar los 119 dólares. El Dow Jones ha reducido sus pérdidas tras los comentarios de Trump sobre no enviar tropas terrestres a Irán. Los precios del petróleo y el gas natural se mantuvieron elevados el jueves tras la última ronda de ataques contra instalaciones energéticas en Oriente Medio, que ha aumentado los temores de una crisis energética generalizada.
Las bolsas europeas y asiáticas —regiones que dependen en gran medida del petróleo y el gas de Oriente Medio— han caído, y el índice Stoxx Europe 600 ha borrado las ganancias acumuladas en lo que va del año.
El Banco Central Europeo y sus homólogos del Reino Unido, Suiza y Japón siguieron la decisión de la Reserva Federal de mantener los tipos de interés sin cambios el jueves, pero los responsables de la política monetaria indicaron que están preparados para subirlos si el conflicto se prolonga.
Oriente Medio: nueva fase de riesgo global
La escalada de ataques contra la infraestructura de petróleo y gas en el Golfo Pérsico está llevando la guerra entre Estados Unidos e Israel contra la dictadura de los ayatolás de Irán a una nueva fase que amenaza con agravar la crisis del suministro energético mundial.
Israel atacó el miércoles la citada joya de la corona de la industria energética de los ayatolás: el gigantesco yacimiento de gas de South Pars, que Irán comparte con Qatar y que es, con diferencia, el mayor del mundo. Irán respondió con dos ataques contra un importante centro de distribución de gas en Qatar, al otro lado del Golfo, y un ataque con misiles contra la capital saudí, Riad, cuyos restos cayeron cerca de una refinería.
Israel e Irán ya habían atacado instalaciones energéticas durante las casi tres semanas que lleva la guerra, pero los ataques del miércoles alcanzaron algunos de los centros más importantes del mundo y aumentaron la posibilidad de represalias contra las instalaciones de petróleo y gas.
El conflicto ya ha bloqueado de facto el Estrecho de Ormuz, un punto estratégico clave entre el Golfo Pérsico y el resto del mundo, por donde transita cerca del 20% del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado en circunstancias normales.
El ataque israelí tenía como objetivo asfixiar una importante fuente de ingresos para la Guardia Revolucionaria Islámica, los sicarios de los ayatolás, el grupo encargado de defender a la dictadura iraní de amenazas internas y externas. Estos sicarios han sido responsables de la represión contra los manifestantes en diciembre de 2025 y enero de 2026.