Es uno de los mejores platos de cuchara que tenemos en España, pero solo lo disfrutan en Menorca
La gastronomía española es una de las más ricas y variadas del mundo, y entre sus grandes protagonistas están los platos de cuchara. Muchos se conocen en todo el país, como el salmorejo, el cocido o el gazpacho, pero hay otros que apenas se mencionan fuera de su territorio de origen.
Este es uno de ellos. Se llama oliaigua y es un plato humilde, sabroso y versátil que en Menorca forma parte de la cultura popular desde hace siglos pero que el resto del país apenas conoce. Puede comerse en primavera, verano, otoño e incluso en invierno, por lo que vale la pena tenerlo presente como una de esas recetas que no fallan.
Este es el plato de cuchara que sólo disfrutan en Menorca y que el resto de España desconoce
El oliaigua, cuyo nombre proviene de la unión de las palabras catalanas oli (aceite) y aigua (agua), nació en el campo menorquín como desayuno para los campesinos. En épocas de escasez sólo llevaba agua, aceite y hierbas. Con el tiempo incorporó hortalizas y se convirtió en uno de los platos más representativos de la cocina payesa de la isla.
La base es un sofrito lento de cebolla, pimiento verde, ajo y tomate maduro al que se añade agua. El resultado es un caldo ligero, aromático y con una untuosidad característica que viene del aceite de oliva.
Se sirve sobre rebanadas finas de pan moreno seco del día anterior, que absorben el caldo y se empapan por completo. No se toma hirviendo sino caliente o tibio, porque el calor excesivo rompe el equilibrio del sofrito.
Cómo hacer el oliaigua en casa con una receta sencilla
La clave del oliaigua es el sofrito y un único punto técnico que no admite error: el agua nunca debe hervir. Si rompe a hervir, el aceite se separa, la sopa se corta y el plato se arruina.
Ingredientes del oliaigua para cuatro personas
- 500 g de tomates maduros tipo pera.
- 1 cebolla mediana.
- 1 pimiento verde italiano.
- 2 o 3 dientes de ajo.
- 60-70 ml de aceite de oliva virgen extra.
- 1 litro de agua.
- Sal, pimentón dulce y perejil fresco.
- Rebanadas finas de pan payés seco.
- Higos frescos o melón (en verano).
Cómo preparar el oliaigua paso a paso
- Confitar la cebolla y el ajo laminado en la cazuela a fuego suave hasta que la cebolla quede transparente.
- Añadir el pimiento verde y rehogar durante cinco o siete minutos.
- Incorporar los tomates troceados con el perejil, la sal y el pimentón. Dejar reducir a fuego lento entre 20 y 30 minutos hasta obtener un sofrito concentrado y meloso.
- Verter el litro de agua fría y subir ligeramente el fuego. Apagar en el momento exacto en que aparece la primera espumita en la superficie, antes de que rompa a hervir.
- Dejar reposar diez minutos y servir sobre el pan seco.
Con qué se puede acompañar el oliaigua dependiendo de la época del año
En verano los acompañamientos más habituales son los higos frescos, las brevas o el melón. Cuando no hay higos, se sustituyen por uvas o rodajas de melón dulce. La combinación dulce-salada es el sello de identidad del plato en su versión estival.
En otoño e invierno el oliaigua se vierte sobre patatas fritas crujientes en lugar de pan, se añaden huevos fritos o escalfados directamente en el caldo aprovechando el calor residual, y se acompaña con encurtidos como cebolletas en vinagre, alcaparras o guindillas para dar un contrapunto ácido.
En primavera, los espárragos trigueros salteados o añadidos directamente al sofrito enriquecen el caldo con un sabor más vegetal e intenso.
Un toque más moderno es añadir virutas de queso Mahón-Menorca curado sobre el pan antes de verter el caldo, o acompañar el plato con tiras de sobrasada menorquina pasadas por la sartén. Dos opciones que elevan el plato sin traicionar su esencia.