Carapaz reina en el segundo día de Alpe d’Huez y Pogacar acaba de gregario para llevar a Del Toro al podio

Richard Carapaz se ha consolidado como el hombre más combativo de este Tour de Francia y, también, como el líder de la montaña. Etapa reina para dejar prácticamente cerrado este Tour de Francia, a la espera de que Pogacar y Van der Poel puedan ofrecer más espectáculo en Montmartre, en la que el ecuatoriano volvió a dar un recital desde el comienzo, certificando su segundo triunfo en esta edición. Llegó por detrás Evenepoel, que atacó y dejó atrás al virtual campeón de este Tour, que prefirió invertir los papeles con su amigo Del Toro, al que acompañó hasta meta para certificar su tercera plaza del podio.
Desfondados llegaron los ciclistas en esta etapa reina, que se ha dejado hasta el final. Penúltimo día de competición, en el que sólo quedaba por decidir una posición en el podio, la tercera. La distancia entre Del Toro y Seixas era de apenas 24 segundos y terminó siendo superior, puesto que Pogacar terminó trabajando para su compañero. La imagen de los dos entrando en meta haciendo los cuernos del toro queda ya para la historia y refleja la gran relación que tienen estos dos grandes del pelotón.
Era muy fácil para Tadej Pogacar. Con su victoria en Alpe d’Huez el viernes, sólo con cruzar la meta a una distancia considerable de Evenepoel sería campeón virtual de su quinto Tour de Francia. Llega a la cifra mágica de los Merckx, Anquetil, Hinault e Indurain, puesto que el belga entró por delante, tras un ataque a poco más de dos kilómetros, y el esloveno contaba con más de siete minutos de diferencia.
Por ello, se permitió la licencia de trabajar en esa segunda subida a Alpe d’Huez para Del Toro. Se quedaron Ayuso, Skjelmose y Seixas y, entonces, atacó Evenepoel. Abrió hueco el belga, ante un Pogacar que parecía tener piernas para seguirle, pero que decidió no lanzar a los leones a su compañero. Venían por detrás sus rivales y prefirió no poner en riesgo ese doblete en el podio de París para el equipo del emirato.
Carapaz vuelve a ser protagonista
La victoria en esta ocasión estuvo en la fuga. Fue masiva, con buena parte de los hombres destinados a pelear esta general en ella. Las diferencias establecidas entre los 10 primeros son muy exageradas, lo que permitió que corredores como Carapaz, Ayuso, Kuss o Hindley quisieran llevarse el triunfo y tuvieran opciones serias de ello.
De nuevo, volvió a quedar patente que uno de los escaladores más fuertes de este Tour ha sido Richard Carapaz y, también, que Sepp Kuss es incombustible. Los dos se quedaron solos en la otra cara de Alpe d’Huez, inédita en la historia del Tour y a la que se llegó mediante Col de Sarenne, previo paso por el Galibier.
Este coloso marcó una etapa que ya llegaba rota, tras la ascensión a la Croix de Fer y al Telegraphe. Era un recorrido sin descanso, encadenando puerto con puerto y en los que había mucho que perder y muy poco que ganar, salvo para aquellos como Carapaz y Ayuso, que lo tenían todo ya perdido. Y remontando posiciones que siguió el ecuatoriano para finalizar en octava posición de la general, pero siendo protagonista de la carrera. Algo que no puede decir el español, que aguantó entre los favoritos hasta el viernes, cuando se hundió, y finalmente terminará en séptima plaza.