Brote de hantavirus

Sánchez convierte el hantavirus en un show mundial con el objetivo de que uno de sus ministros opte a la Jefatura de la OMS en 2027

El presidente del Gobierno busca protagonismo internacional con la crisis del hantavirus

Sánchez OMS
Luz Sela

«El mundo nos está mirando», exclamó Mónica García este lunes desde el puerto canario de Granadilla de Abona. Desde que comenzó la crisis del hantavirus, el Gobierno se ha afanado en visibilizar la dimensión internacional de su gestión. Un empeño que el propio Pedro Sánchez ha asumido en primera persona, agradeciendo en sus redes sociales los mensajes de apoyo de distintas autoridades, como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, o el secretario general de la ONU, António Guterres. Este martes, Sánchez se reunirá en La Moncloa con el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom. Posteriormente, ofrecerán una rueda de prensa.

El mandato de Adhanom finaliza en agosto del año que viene. Y algunas voces críticas ya sugieren que Sánchez busca postularse. La relación entre ambos es excelente, como han dejado claro en los múltiples encuentros mantenidos en los últimos años. En esta crisis, el director general de la OMS ha mostrado su entusiasmo con la gestión española, al tiempo que el presidente del Gobierno enfatizaba que ofrecer un puerto seguro al crucero MV Hondius era «un deber moral y legal de España». Una afirmación que ha sido cuestionada, según la interpretación del Reglamento Sanitario Internacional.

El Gobierno ha dado un especial relieve internacional a su decisión de acoger el crucero con un brote de hantavirus, pese a la oposición del Ejecutivo de Canarias. «Trabajar juntos es la única manera de proteger la salud pública y enfrentar los desafíos globales con fuerza y humanidad», ha ensalzado Sánchez estos días.

60 millones para la OMS

En los últimos años, el presidente socialista no ha ocultado su propósito de liderar la gobernanza sanitaria mundial. En noviembre de 2024, aprovechando la cumbre del G20, se comprometió a destinar 60 millones de euros a la Ronda de Inversiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una donación histórica para abordar los nuevos retos sanitarios mundiales debidos al cambio climático, la inmigración masiva, el envejecimiento poblacional, el tenso escenario geopolítico y las pandemias. Durante esta intervención, en la que trató la importancia de la OMS en la arquitectura sanitaria global, Sánchez recordó que España fue uno de los promotores del Tratado de Pandemias, actualmente en desarrollo.

En julio del año pasado, el socialista aprovechó la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo de Naciones Unidas, en Sevilla, para lanzar la autodenominada Iniciativa de Acción para la Salud Global, también al lado del director general de la OMS. Un proyecto para «reforzar la arquitectura sanitaria mundial, promover la cobertura sanitaria universal a través de sistemas de salud resistentes, inclusivos y sostenibles, y fomentar la movilización de recursos nacionales». En definitiva, según Sánchez, para «actuar con visión de largo plazo en la mejora de un sistema de gobernanza sanitaria mundial más eficaz y equitativo». En septiembre, desde La Moncloa, celebró con el director general de la OMS «el compromiso de España con mantener un papel activo y destacado en la gobernanza sanitaria mundial».

En paralelo, la ministra Mónica García era nombrada representante de Europa en el Consejo Ejecutivo de la OMS, un cargo que España no asumía en dos décadas, y Donald Trump anunciaba la salida de Estados Unidos del organismo sanitario internacional. El presidente norteamericano cargó entonces contra la «influencia política inapropiada de los Estados miembros» de la OMS.

La de este martes será la primera comparecencia de Sánchez durante la crisis del hantavirus. El presidente del Gobierno ofrecerá una rueda de prensa una semana después de que su Ejecutivo anunciase la decisión de acoger en Tenerife al crucero «en cumplimiento del Derecho Internacional y el espíritu humanitario». En su lugar, Sánchez ha optado por ceder el foco a sus ministros -García, Marlaska y Torres-.

El PP ha criticado el silencio de Sánchez durante la crisis. «¿Dónde está el presidente del Gobierno? Lleva sin aparecer días. El absentismo laboral no debería afectar al Palacio de La Moncloa», han ironizado desde Génova.

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