El PSOE y sus socios tumban en el Congreso la ley del PP para que los jueces elijan a los jueces
El rechazo llega el mismo día en el que la presidenta del CPJ pedía "evitar las críticas que menoscaben la independencia"
El PSOE y las formaciones coaligadas con los socialistas han tumbado en el Congreso una modificación legislativa propuesta por el PP para lograr la independencia judicial mediante una reforma que permita que los jueces escojan a su propio órgano de gobierno, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
El rechazo cobra especial relevancia al suceder en el mismo día en el que el Rey Felipe VI ha presidido el acto solemne de apertura del año judicial 2026-2027. En su discurso, la presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Isabel Perelló, exigió a los poderes ejecutivo y legislativo «evitar las críticas que menoscaben la independencia de los tribunales o la confianza pública en la Justicia»
Los partidos que auparon a Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno han rechazado la toma en consideración de la proposición de Ley Orgánica de los populares para el cambio del modelo de elección de los vocales del Consejo General del Poder Judicial.
La normativa propuesta por el partido de Alberto Núñez Feijóo proponía que los jueces y magistrados en activo elijan directamente y mediante listas abiertas a los 12 vocales de procedencia judicial. El resto de miembros del Consejo, los ocho juristas de reconocida competencia, serían escogidos por el Congreso y el Senado.
Ahora mismo, todos los vocales del CGPJ son elegidos por el Parlamento. El Congreso escoge a 10 de ellos y el Senado a otros 10. En cada elección se exige que seis vocales sean jueces de carrera y los otros cuatro, juristas. La norma actual exige un respaldo de tres quintos de las cámaras. Por tanto, debe existir un acuerdo entre PP y PSOE para lograr los nuevos nombramientos.
Voto «personal, igual, directo y secreto»
La propuesta del PP incluía un proceso electoral entre los jueces mediante voto «personal, libre, igual, directo y secreto». Este podría emitirse presencialmente o mediante correo postal certificado, y sólo habría una única circunscripción electoral.
El proceso para escoger a los nuevos vocales del órgano de gobierno de los jueces que proponía el PP empezaba tres meses antes de que terminara el mandato del CGPJ saliente. Permitía que se presentasen jueces y magistrados a título individual, pero también reconocía la posibilidad de que las asociaciones judiciales presentasen candidaturas completas de doce miembros.
En el caso de que un juez o un magistrado quisiera presentarse individualmente, la propuesta de los populares sólo le exigiría veinte avales o el respaldo de una asociación profesional de jueces y magistrados legalmente constituida. Las asociaciones tienen limitado el número de candidaturas completas o de candidatos individuales que pueden avalar: sólo una candidatura completa y un máximo de ocho candidatos individuales. Por su parte, un juez o magistrado individual sólo podría avalar hasta ocho aspirantes.
La medida propuesta por el PP incluía un mecanismo para evitar el bloqueo de la institución en caso de que el Congreso o el Senado no escogieran a los ocho juristas que componen el CGPJ. En ese caso, cuando llegase la sesión constitutiva, el nuevo Consejo se constituiría sólo con los 12 representantes elegidos por los jueces, los juristas sí designados en alguna de las Cámaras y los vocales salientes.
En esta situación, la proposición del partido de Feijóo proponía que el órgano de gobierno de los jueces pudiera ejercer todas sus atribuciones excepto la elección de su presidente. Aunque, si pasaran 30 días sin escoger a los vocales juristas, los nuevos vocales judiciales y los juristas salientes podrían elegir al nuevo presidente del CGPJ.