La calle de las Moreras, en Majadahonda, se llenó de lo que tenía que haber inundado la avenida Otero de Ceuta. Las inmediaciones del Cerro del Espino -Ciudad Deportiva del Atlético de Madrid- se tiñeron de un color rojigualdo que debería haber teñido el estadio Alfonso Murube.
Allí, en Ceuta, debía disputarse el partido amistoso entre España Sub-20 y México Sub-20 en homenaje a la ciudad autónoma invadida por Marruecos. Sin embargo, el Gobierno declinó dicha opción y el partido se mudó a Madrid.
El Cerro del Espino respondió colocando más de una decena de banderas caballa de Ceuta intercaladas con la bandera de España. La Federación colaboró en el homenaje repartiendo banderas españolas de menor tamaño que los aficionados ondearon durante los prolegómenos del partido.