Exhumación de Franco

Ni Podemos cree a Sánchez: enterrar a Franco en El Pardo lo convertirá en lugar de "culto fascista"

Podemos considera que la tumba de Franco en El Pardo se convertiría en un "lugar de culto" y exige al Gobierno un "dispositivo para gestionar el posible conflicto".

Podemos considera que el emplazamiento decidido de manera unilateral por el Gobierno para la inhumación de Franco, el cementerio de El Pardo, presenta riesgos de aglomeraciones y, en consecuencia, de seguridad pública. Éste es precisamente uno de los argumentos que esgrime el Ejecutivo de Pedro Sánchez para ‘vetar’ la catedral de La Almudena como destino final del dictador.

La formación de Pablo Iglesias expone sus reflexiones sobre la exhumación en el informe ‘De un Valle de Lágrimas a un Valle de Memorias’, presentado el pasado septiembre. En el dossier, Podemos realiza una detallada comparativa de las tumbas de distintos dictadores, como la de Mussolini, en Predapio (Italia), un pequeño municipio de apenas 6.500 habitantes.

"Ahí nació Mussolini en 1883, y ahí yacen sus restos desde 1957. Después de su fusilamiento y de la exhibición de su cuerpo colgado en la plaza Loreto de Milán en abril de 1945, sus restos deambularon por distintos sitios de forma clandestina. Ocultados en un convento cerca de Milán, el Gobierno decidió finalmente devolverlos a su familia, que los enterró en una capilla del cementerio de San Cassiano, en Predappio", describen los de Iglesias. Sin embargo, esta situación ha derivado en diversos problemas, ya que "el municipio se ha convertido en un lugar de peregrinaje del neofascismo italiano", advierte Podemos.

Así, sigue el documento, "la cripta de Mussolini recibe miles de visitas cada año y las avenidas del pueblo se llenan de desfiles de nostálgicos de la dictadura para recordar la Marcha sobre Roma o el nacimiento y muerte del Duce. Predappio ha desarrollado un turismo y un sector servicios (con varios comercios dedicados a la venda de merchandising fascista) que genera una situación políticamente tensa y compleja a su pequeño Ayuntamiento".

De ahí, Podemos pasa a plantearse por el lugar para la exhumación de Franco, recientemente confirmado por el Gobierno de Sánchez pese a las reticencias de la familia, que insiste en el que único destino posible es La Almudena.

"Un plan específico"

"Pocos medios de comunicación han hablado del problema que supondrá que el dictador cuente con un nuevo lugar de culto si finalmente es enterrado en su cripta familiar, ni tampoco si el Gobierno tiene preparado algún tipo de dispositivo para gestionar el posible conflicto que esto conlleve", alertaba Podemos cuando ese destino, El Pardo, era una mera hipótesis.

"El riesgo de que este lugar se convierta también en un lugar de culto fascista, en un centro de peregrinaje donde conmemorar fechas como el 20 de noviembre o el 18 de julio, requiere por parte de la Administración competente un plan de gestión específico que elimine este problema de raíz". 

Podemos, como informó OKDIARIO, también exige en el mismo documento las condiciones en que debe producirse la exhumación de Franco: "A la luz el día, sin esconderse y sin complejos, para que quede claro que es un sistema democrático el que lo expulsa del Valle de los Caídos". Es decir, nada de "actuar de forma casi clandestina, disimulada" o "en horario nocturno", advierte la formación, que admite también que "no se ha encontrado ningún documento o prueba que certifique que Franco quería ser enterrado en el Valle de los Caídos".

Podemos quiere además que la exhumación sirva de acto propagandístico y que sus "reacciones públicas" sean "documentadas para su futuro uso cultural y pedagógico". Incluso, que se muestren, llegado el momento, en el mismo Valle de los Caídos.

Enaltecimiento

En su empeño por prohibir que los restos de Franco descansen finalmente en La Almudena, catedral en el centro de la capital, el Ejecutivo socialista encargó en diciembre un informe a la delegación de Gobierno de Madrid, un trámite no previsto en el procedimiento.

En el mismo, se alegaba que los restos no debían enterrarse en esta cripta por motivos de orden público, colapso de la zona en fechas señaladas, enfrentamientos entre partidarios y detractores o, incluso, de riesgo de amenazas terroristas.

El Gobierno alega la exaltación del dictador para impedir el entierro en La Almudena, pero no en El Pardo

El Gobierno considera que el número de visitantes a la tumba de Franco podría aumentar, por el fácil acceso al centro de Madrid. También que se prevén importantes aglomeraciones de los ‘nostálgicos’ franquistas, en fechas señaladas, como el 20 de noviembre, lo que, según el Gobierno supone "una amenaza importante para el orden público". Otro riesgo, según el Ejecutivo, sería que se produjesen "episodios de conflictividad política y desórdenes públicos". "Podría espolear a la extrema derecha al tiempo que ofendería a sus víctimas y a muchos sectores sociales y políticos", opina el Gobierno de Sánchez, para el que la inhumación en La Almudena "aumenta la probabilidad de que se produzcan provocaciones, conflictos, agresiones". "En suma, violencia".

Sobre la ‘peregrinación’ de partidarios franquistas, el Gobierno, paradójicamente, considera que supone un riesgo en el caso de La Almudena, pero no así en El Pardo. En las enmiendas presentadas por el PSOE a la reforma de la Ley de Memoria Histórica -cuya tramitación en el Congreso quedó paralizada por la convocatoria de elecciones- se recogían algunas orientadas, precisamente, a evitar que la familia se saliese con la suya.

La amenaza para evitar que la Iglesia permitirse enterrar al dictador en la cripta de la catedral era un régimen sancionador, en el que se advertía con el "cierre temporal o definitivo" de "espacios abiertos al público" en el que se produjesen episodios de "enaltecimiento o exaltación del franquismo".

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