Gobierno de España

Interior tiene en ruinas los calabozos de la Policía de Ceuta donde se custodia a los ilegales antes de su expulsión

Una inspección en 2023 destapó la "inutilización parcial" del área de detención de la frontera de El Tarajal

Interior reconoció que las celdas "no ofrecen garantías suficientes de seguridad para el personal y los detenidos"

Interior tiene en ruinas los calabozos de la Policía de Ceuta donde se custodia a los ilegales antes de su expulsión

Los retrasos del Ministerio del Interior, encabezado por Fernando Grande-Marlaska, han dejado en obras e inutilizados los calabozos de la Policía Nacional en las dependencias del puesto fronterizo de El Tarajal, en Ceuta. Allí se custodiaba a los ilegales marroquíes durante unas horas antes de su expulsión al reino alauí, según agentes de servicio en esa unidad. Ahora, sin embargo, la instalación se encuentra en un estado ruinoso por la demora en los trabajos de renovación. Todo ello, precisamente, cuando se ha producido la invasión de más de 90.000 inmigrantes que entraron en España ilegalmente desde Marruecos a través de El Tarajal.

En 2023, un órgano encargado de evaluar el funcionamiento de las unidades de la Policía Nacional y la Guardia Civil examinó las instalaciones fronterizas. Se trataba de Inspección de Personal y Servicios de Seguridad dependiente de Interior. El resultado de aquel análisis fue catastrófico.

El ruinoso estado del área de detención acabó provocando la «inutilización parcial» de los calabozos del puesto fronterizo de El Tarajal. Un año después, Interior recibió otro aviso. En 2024, la Jefatura Superior de Policía de Ceuta envió un oficio a Interior informando sobre el pobre estado de la infraestructura.

Pero no ha sido hasta tres años después cuando se han iniciado las obras. Ha sido en abril de este año y se prevé que los trabajos duren 10 meses. Por ello, los retrasos de Interior han dejado inutilizada esa parte de la zona fronteriza en medio de la crisis migratoria del pasado 30 de julio, en la que entraron ilegalmente precisamente por esa frontera 90.000 inmigrantes desde Marruecos a través del espigón.

«Deficiencias y carencias técnicas»

Los documentos oficiales de Interior definían ese espacio como «obsoleto» y destacaban la «falta de acondicionamiento». En definitiva, concluían que el estado de la infraestructura había provocado su «inutilización parcial de las dependencias de custodia, pues no ofrecen garantías suficientes de seguridad para el personal y los detenidos, ni cumplen con las exigencias mínimas de habitabilidad, salubridad, ventilación, climatización y accesibilidad».

Hasta que empezaron las obras en abril, las instalaciones presentaban «un estado de conservación y una configuración funcional que no se adecúan de forma integral a los requerimientos normativos vigentes», recogían los escritos del Ministerio.

En sus informes, se aludía a «deficiencias y carencias técnicas» como carencias «en los elementos de seguridad» que provocaban que los reclusos tuvieran la «posibilidad de manipular cerrojos desde el interior de las celdas». Por otro lado, se alerta de que «las celdas carecen de cámaras de videovigilancia, interfonos de llamada y micrófonos de ambiente, lo que incumple los estándares de control continuo». Por último, se expuso la «falta de acondicionamiento y mantenimiento» evidenciada por la «presencia de inscripciones y grafitis en paramentos interiores de las celdas».

Hasta que se han comenzado las obras, en el interior de esas instalaciones se encontraban, según los documentos del propio Ministerio:

  • Celda de menores: 1.
  • Celda colectiva: 1.
  • Celda para incomunicados: 1.
  • Celdas individuales: 12.

Estado de los calabozos de El Tarajal antes de las obras.

Seguridad «saturada» en Ceuta

Ismael Derdabi Montegordo, asesor del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Ceuta, alerta de que está «todo saturado». El agente aclara que actualmente los únicos calabozos con los que puede contar la ciudad autónoma son los de la Jefatura de Policía. Por eso, reconoce que disponer de los calabozos de El Tarajal podría ayudar a reducir la tensión que soportan las instalaciones del cuerpo policial.

Aun así, aclara que «de todas formas» esto sería incluso insuficiente para dar abasto con las necesidades del enclave español ante los problemas de convivencia que existen. Y es que aclara que hay «miles de personas» foráneas aún en suelo español, más incluso de las que asegura el Gobierno.

El agente explica que la instalación se divide en dos partes: la que hace el primer contacto con los extranjeros que cruzan la frontera desde Marruecos, que es competencia de la Policía Nacional, y una posterior que es competencia de la Guardia Civil. Los calabozos se encuentran en esa primera parte.

Las celdas, explica Derdabi, se utilizaban en un primer momento para retener a los marroquíes o extranjeros que permanecían ilegalmente en Ceuta y cuya situación administrativa permitía el retorno. Esos extranjeros irregulares podían permanecer, como máximo, unas horas o un día en las celdas.

Lo último en España

Últimas noticias