La Guardia Civil coloca una barrera marítima en Melilla ante el riesgo de una nueva oleada de inmigrantes
El objetivo de esta infraestructura es reforzar el control de la frontera marítima

La Guardia Civil ha comenzado a instalar este jueves una nueva barrera marítima en el dique sur de Melilla, similar a la colocada en el espigón de El Tarajal, en Ceuta, después de la entrada masiva de inmigrantes ilegales a nado desde Marruecos. El objetivo de esta infraestructura es reforzar el control de la frontera marítima y dificultar los intentos de acceso irregular a España por esta vía.
Fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil en Melilla han explicado que la instalación de la barrera se llevará a cabo en varias fases, ya que requiere tanto su colocación como su posterior anclaje. Por este motivo, el Instituto Armado no ha ofrecido por el momento una estimación sobre cuánto tiempo durarán los trabajos.
La Guardia Civil también ha recordado que, por motivos de seguridad, el acceso a la zona permanece «restringido», tanto para vehículos como para peatones, mientras se desarrollan las labores de instalación de la infraestructura.
La actuación en Melilla forma parte del despliegue de barreras marítimas previsto por el Ministerio del Interior en las dos ciudades autónomas. Estos dispositivos pretenden establecer un elemento físico de contención en el mar que permita aplicar los rechazos en frontera a los inmigrantes que intenten acceder a territorio español a nado después de superar dichas barreras.
El marco para la instalación de estos sistemas quedó establecido en la Instrucción 9/2026 de la Secretaría de Estado de Seguridad, firmada el pasado 1 de agosto. El documento establece las condiciones jurídicas y operativas para colocar estos dispositivos en las aguas próximas a Ceuta y Melilla y determina cómo deberán actuar los agentes ante los intentos de entrada irregular que se produzcan en estos puntos.
La medida se produce después de una reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las denominadas devoluciones en caliente. El alto tribunal determinó que esta figura no puede aplicarse de manera generalizada a cualquier persona que entre ilegalmente en España, sino que puede utilizarse en aquellos casos en los que los inmigrantes intenten acceder al territorio español superando los elementos de contención fronterizos establecidos.
La resolución judicial también precisó que la Ley de Extranjería no establece que estos elementos de contención tengan que ser «necesariamente terrestres». Por tanto, la instalación de barreras en el mar abre la posibilidad de aplicar el rechazo en frontera a las personas que intenten franquear estos dispositivos marítimos.
Interior sostiene que la instrucción pretende proporcionar «la necesaria seguridad jurídica» a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para intervenir ante los intentos de entrada irregular que se produzcan en la línea marítima de Ceuta y Melilla.