Marlaska ordena a la Policía multar con 2.000 € a cada ciudadano que no acepte las multas «con resignación»

Si el denunciado reacciona "con menosprecio, jactancia o mala educación" quedará dentro de este comportamiento y será multado

Sigue en directo la última hora del coronavirus y las fases de desescalada

Grande-Marlaska
Numerosa presencia policial en la calle Núñez de Balboa de Madrid. (E. Falcón)

El Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska ha trasladado órdenes precisas para castigar a aquellos ciudadanos que no asuman con «aceptación resignada la denuncia» en el estado de alarma.

Por ejemplo, en las identificaciones y denuncias llevadas a cabo en las concentraciones o caceroladas. El castigo por mostrar «menosprecio» será de 2.000 €. Y si el denunciado reacciona «con menosprecio, jactancia o mala educación» quedará dentro de este comportamiento y será multado.

Los «criterios de graduación de las propuestas de sanción» aparecen reflejados en el documento trasladado a la Policía donde se detallan las «Intervenciones relacionadas con la declaración del estado de alarma». En este informe -al que ha tenido acceso OKDIARIO- se especifica cómo actuar frente a la «comunicación del ministro del Interior a los delegados del Gobierno sobre incoación de procedimientos sancionadores por presunta infracción del art. 36.6 de la Ley Organíca 4/2015, de 30 de marzo, de Protección de la Seguridad Ciudadana, y criterios para las propuestas de sanción».

Marlaska ordena a la Policía multar con 2.000 € a cada ciudadano que no acepte las multas «con resignación»

La «Descripción de hechos y circunstancias» es meridianamente clara: «Actitud del denunciado hacia los agentes: la actitud de aceptación resignada de la denuncia no exigirá el reflejo de ninguna circunstancia especial. Por el contrario, sí se consignará si el infractor ha reaccionado con menosprecio, jactancia o mala educación o si ha llegado a y todas las frases o expresiones que haya proferido insultos o amenazas contra hacia los agentes por si se deduce intimidación o amenazas (en ambos casos que no constituyan infracción penal)».

El documento recoge una última página en la que se puede consultar la multa. Y la cifra es redonda: «Propuesta de sanción: 2.000 euros».

La violencia o amenaza lleva aparejada, obviamente, una multa mayor que nada tiene que ver con ese menosprecio (se dispara en ese caso la propuesta de sanción hasta los 10.400 euros).

Pero la clave se encuentra en ese menosprecio: un criterio subjetivo que deja abierta la puerta a una multa muy superior al mínimo indicado inicialmente por el Gobierno.

Hay que recordar que estas órdenes llegan después de que el Gobierno asegurara que no había dado ninguna instrucción a la Policía para controlar las protestas en las calles que piden la dimisión de Pedro Sánchez. Y después de que se supiera que, pese a esa afirmación, el Plan de Desescalada Covid-19, remitido internamente a la Policía por la Dirección General del Cuerpo y que ya ha publicado OKDIARIO, sí recogiera una orden de presencia extra de dotación policial y una actitud especialmente activa de los policías en las calles casualmente durante las horas en las que se celebran las caceroladas contra el Gobierno.

Esa orden pidió un refuerzo extra. Y a todos los agentes se les comunicó igualmente en aquel momento de la fase 0 la prohibición expresa de manifestaciones en las calles. Ambas instrucciones unidas implicaban que esos grupos reforzados de agentes no tenían más remedio que actuar frente a cualquier indicio de un posible foco de manifestación. Justo lo que buscaba Sánchez para disuadir de las protestas en las calles.

Lo último en España

Últimas noticias