El DAO de la Guardia Civil confirma al juez que Marlaska le llamó tras filtrarse el correo de Begoña Gómez
Manuel Llamas está investigado por delitos de prevaricación y obstrucción a la justicia

Manuel Llamas, director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil, ha confirmado a Santiago Pedraz, juez de la Audiencia Nacional que investiga el caso de las cloacas del PSOE que el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, le llamó por teléfono tras la filtración del correo electrónico de Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
En un escrito, la Abogacía del Estado, en representación del DAO de la Guardia Civil explica, a requerimiento de Pedraz, juez instructor del también denominado caso Leire Díez, algunos pormenores relacionados con la apertura de las tres informaciones reservadas a agentes del cuerpo.
Llamas, al igual que la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, está investigado por la presunta comisión de delitos de prevaricación y obstrucción a la justicia en la causa que indaga sobre la trama para obstaculizar causas judiciales que afectan al PSOE y al Gobierno, que habría liderado Santos Cerdán, ex secretario de Organización de la formación socialista, y coordinado la ex militante y fontanera del partido, Leire Díez.
Uno de los vértices de la investigación reside en la apertura de tres informaciones reservadas que el DAO ordenó abrir a agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, una de ellas tras la filtración de un correo electrónico de Begoña Gómez que apareció en un anexo de comunicaciones intervenidas por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en el marco de la causa judicial sobre David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno.
El juez Pedraz investiga si tanto esta como la apertura de las otras dos informaciones reservadas a la UCO tenían como objetivo presionar a los agentes del cuerpo, que en ese momento llevaban a cabo varias investigaciones relacionadas con el PSOE y el Gobierno.
«El motivo de aquella dación de cuentas no fue otro que la propia directora general estuvo en la génesis de la misma, a través de una llamada, así como otra del ministro del Interior. A través de ambas llamadas se puso en antecedentes al DAO sobre los perjuicios que había provocado la divulgación de los datos personales de personas ajenas a la investigación que se llevaba a cabo por la UCO ante un juzgado de Badajoz», explica ahora la defensa de Manuel Llamas.
Así, «se entendió necesario y oportuno comunicar qué se había hecho al respecto», reflejan. «Por el contrario, de las tres informaciones reservadas elaboradas en otras tantas unidades dependientes de la DAO no se remitió oficio ni del inicio ni del final de las mismas a la directora general, toda vez que esta estuvo ajena a su génesis y no tuvo participación ni conocimiento previo alguno en su origen ni en su tramitación», añade.
«Eran cuestiones de gobierno interno que el propio DAO resolvía con los mandos a los que se les ordenaba la incoación. Solo en un caso, en el que se investigaban hechos denunciados en el Servicio de Asuntos Internos, se le dio cuenta de palabra a la directora, ya que esta fue receptora de un ‘anónimo’ en el que se denunciaban esos hechos investigados, que, junto a otros anónimos dirigidos a otros destinatarios, como al propio DAO, constituían la base de aquella información reservada», completa el escrito.