CONCEPTOS BÁSICOS DE ECONOMÍA

Fusiones y adquisiciones: lo primero de todo es hacer una ‘due diligence’

Phillips
(Foto: iStock)

Un proceso de compra de una empresa sobre otra requiere un estudio muy concienzudo sobre la compañía a adquirir y del impacto que puede tener la absorción. Lo mismo en caso de una fusión. Para verificar la conveniencia de la operación, existe una herramienta que permite conocer todos los aspectos al respecto: la due diligence.

Es importante diferenciar este término del de auditoría. Un auditor se encarga de verificar que las distintas cuentas contables de una sociedad se han realizado de acuerdo a los principios contables establecidos y que presentan una imagen fiel de la compañía. La due diligence, pero, va más allá: también determina, a partir de un análisis mucho más profundo y de acuerdo a la situación del mercado, si la operación de compra tendrá un impacto positivo.

¿Qué características presenta una due diligence?

Los aspectos más destacados de una due diligence son los siguientes:

  • Intervienen distintos perfiles profesionales: dado que no solamente se estudia la situación contable de la empresa, hay que contar con distintos profesionales especializados en su área, como por ejemplo abogados. Además, es relevante contar con el asesoramiento de personas expertas en el mercado de actuación.
  • No vinculante: el resultado final de una due diligence es un informe en el cual se presentan una serie de recomendaciones y aspectos que debería de seguir la empresa en caso de estar dispuesta a realizar la operación. Ahora bien, la decisión final es de los responsables de la compañía. Con todo, en la inmensa mayoría de los casos se tiene en cuenta la opinión emitida en el informe.
  • Se realiza antes de firmar el acuerdo: la due diligence se utiliza como elemento decisorio. Por lo tanto, se encarga antes de rubricar la operación para saber si es viable o no efectuarla.
  • Puede provocar cambios en el acuerdo prestablecido: el estudio realizado puede dar a conocer una serie de aspectos que no se habían considerado en la negociación. Por ejemplo, si resulta que el estado de la compañía realmente es peor del esperado, condiciones relacionadas con la transmisión pueden sufrir variaciones.
  • Puede realizarse solamente sobre un aspecto concreto de la empresa: no necesariamente se trata de un análisis que engloba a la totalidad de la compañía, sino que puede centrarse en un aspecto en concreto. Así pues, podemos encontrar due diligence referidas de forma específica al estudio de la situación fiscal, medioambiental, financiera, laboral, legal…
  • Determinante en el proceso de decisión de los inversores: las empresas nuevas generan incertidumbre en todo inversor. La due diligence es una herramienta perfecta, si las conclusiones son positivas, para ahuyentarla.

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