CEOE llevará a Bruselas el abandono de Ceuta: «Tenemos que recordar que es España»
Antonio Garamendi revela a OKDIARIO que la patronal acudirá a la Comisión y al Parlamento Europeo y exige al Gobierno que devuelva la seguridad

La CEOE llevará hasta Bruselas el abandono que sufre Ceuta ante la falta de una solución que permita recuperar la normalidad económica y social de la ciudad. Así lo revela el presidente de la patronal, Antonio Garamendi, en declaraciones a OKDIARIO, en las que anuncia que trasladará la crisis a las instituciones comunitarias con un mensaje que considera tan obvio como revelador de la situación alcanzada: «Ceuta es España y España es Europa».
Garamendi explica a este periódico que la organización empresarial ya ha realizado contactos a través de BusinessEurope y que ahora pretende abordar directamente el problema con responsables de la Comisión Europea y del Parlamento Europeo.
«Vamos a ir a Bruselas, vamos a gestionarlo con comisarios, con el Parlamento Europeo», asegura el presidente de CEOE a OKDIARIO. El objetivo es recordar «que Ceuta es España y España es Europa».
La decisión supone elevar al ámbito comunitario una crisis ante la que Garamendi señala directamente al Gobierno de España como responsable de encontrar una solución. El presidente de la patronal rechaza que el Ejecutivo pueda escudarse en la percepción de inseguridad de los ciudadanos o en que el problema tenga carácter estructural.
«Que no me hablen de la seguridad subjetiva, que no me hablen de que esto es un tema estructural. No me vale. No nos vale», afirma.
Para Garamendi, la prioridad debe ser recuperar la normalidad y generar unas expectativas que permitan que ciudadanos y empresas vuelvan a confiar en el futuro de Ceuta.
«Esto lo tiene que arreglar España»
El presidente de CEOE considera que la sociedad civil debe aumentar la presión para impedir que la crisis ceutí desaparezca de la agenda política una vez pase el foco mediático.
«Es fundamental que toda la sociedad civil, de la cual yo represento a una buena parte, levante la voz y diga: señores, esto lo tiene que arreglar España», asegura Garamendi a este periódico.
La patronal pretende además mantener Ceuta en la agenda durante los próximos años. Garamendi advierte de que, de lo contrario, existe el riesgo de que la ciudad quede «muy abandonada», algo que considera que «no se puede consentir».
El presidente de CEOE también cuestiona los mensajes del Gobierno sobre los recursos movilizados para hacer frente a la situación. Frente a las cifras de entre 4.500 y 6.500 personas que se han manejado públicamente, Garamendi considera que el Estado dispone de capacidad de sobra para responder incluso ante cifras superiores. «Dan para eso y para mucho más», responde sobre la capacidad del Estado para gestionar la situación.
Garamendi también deja claro a OKDIARIO dónde sitúa la responsabilidad política pese al papel que pueda jugar Marruecos. España mantiene importantes intereses económicos en el país vecino y buenas relaciones entre sus respectivos empresarios, pero, a su juicio, eso no altera quién debe responder ante los ciudadanos españoles.
«Al que yo le tengo que exigir que esto se arregle es a España», sostiene. El Gobierno debe «negociar lo que tenga que negociar» con Marruecos y aplicar «la dureza que haya que poner», pero «el Gobierno es el responsable y es el Gobierno el que me lo tiene que arreglar».
Las ayudas económicas no bastan
La crítica de Garamendi se extiende a la respuesta económica desplegada para intentar sostener a las empresas ceutíes. El presidente de CEOE reconoce que algunas de las medidas están correctamente orientadas, pero advierte de que servirán de poco mientras no se resuelva el problema que está paralizando la actividad: la falta de seguridad y estabilidad.
Entre las medidas abordadas están las bonificaciones sobre las cotizaciones empresariales, medidas fiscales y la posibilidad de utilizar ERTE. Garamendi confirma que estas cuestiones están sobre la mesa y reconoce que «la parte económica no está mal orientada».
Pero inmediatamente introduce una diferencia fundamental: las ayudas pueden funcionar ante una catástrofe temporal, como un incendio o una inundación, pero resultan insuficientes si empresarios y ciudadanos no saben cuándo terminará la situación.
«Eso está muy bien, pero es insuficiente, porque lo que necesitan aquí es paz, tranquilidad y estabilidad para que haya confianza», explica a OKDIARIO.
La situación llega hasta el punto, explica Garamendi, de que hay empresarios que tienen que asumir gastos adicionales para proteger sus negocios. «Si estás tú pagándote seguridad privada para que no te roben un almacén, ya me dirás tú», señala.
Para el presidente de CEOE, por tanto, la discusión económica queda subordinada a recuperar la seguridad. «La parte de economía, del empleo, que si todo fenomenal, pero lo que quiere la gente es seguridad», insiste. Y advierte sobre el principal problema que observa: nadie puede garantizar que la situación no vuelva a repetirse «mañana».
Garamendi también alerta a este periódico del efecto que la prolongación de la crisis puede tener sobre la población y especialmente sobre los jóvenes. El presidente de la patronal teme que la ausencia de expectativas termine empujando a los propios ceutíes a marcharse.
En una ciudad que define como ejemplo de convivencia entre cuatro culturas, advierte de que la situación actual puede terminar funcionando como «una invitación» para que sus habitantes abandonen Ceuta. Una deriva que, sentencia, «no se puede consentir».