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Disponible desde hoy en Lidl y perfecto para mayores: el tensiómetro de muñeca perfecto para controlar la tensión sin salir de casa

Lidl tensiómetro
Blanca Espada

Tener un tensiómetro en casa es algo bastante habitual, sobre todo cuando hay que controlar la tensión con cierta frecuencia. Este tipo de aparato evita tener que desplazarse únicamente para hacer una medición y permite apuntar los valores para enseñárselos después al médico si fuera necesario. El problema es que algunos aparatos resultan algo aparatosos o no son especialmente cómodos para una persona mayor. Por eso, cuando se busca uno para casa, muchas veces interesa más que sea sencillo y que los números se vean bien que tener un dispositivo lleno de opciones que probablemente nunca se utilizarán.

Y entre las novedades que Lidl tiene disponibles desde hoy aparece precisamente un aparato de este tipo y, además, a un precio bastante bajo. Se trata de un tensiómetro de muñeca que cuesta 11,99 euros y que sirve para medir tanto la tensión arterial como el pulso. Tiene pantalla de fácil lectura, guarda las mediciones y detecta posibles arritmias. Además, al funcionar con pilas y venir acompañado de una caja, tampoco está pensado únicamente para dejarlo en casab ya que se puede guardar y llevar fácilmente cuando haga falta.

El tensiómetro de muñeca de Lidl que está arrasando

Lo primero que diferencia a este modelo de otros tensiómetros domésticos es el lugar en el que se coloca. En vez de utilizar el habitual manguito alrededor de la parte superior del brazo, la medición se realiza en la muñeca. El manguito está preparado para contornos de entre 13,5 y 21,5 centímetros, por lo que antes de comprarlo conviene comprobar que la medida de la muñeca se encuentra dentro de ese intervalo. Utiliza además Inflation-Technology, es decir, que el aparato comienza a realizar la medición mientras se está inflando, en lugar de esperar a completar todo el proceso para obtener los valores. Con ello se busca que la toma sea más rápida y cómoda, algo que se agradece especialmente cuando hay que repetirla con frecuencia.

Otro detalle importante es la pantalla. Lidl indica que es clara y de fácil lectura y, viendo el diseño del aparato, los valores principales aparecen con números de buen tamaño. Esto puede ser especialmente interesante si quien va a utilizarlo es una persona mayor que no quiere estar navegando entre menús o intentando distinguir cifras demasiado pequeñas. El tensiómetro muestra también la fecha y la hora, por lo que las mediciones no quedan como números aislados. Saber cuándo se tomó cada valor facilita llevar cierto orden y comparar resultados obtenidos en distintos momentos, siempre teniendo presente que la interpretación de esos datos corresponde a un profesional sanitario cuando existe algún problema de salud.

Guarda las mediciones de dos personas y detecta posibles arritmias

Una de las funciones más útiles si el aparato se va a compartir está en su memoria. El tensiómetro cuenta con espacio para dos usuarios diferentes y almacena hasta 120 mediciones para cada uno. En total pueden conservarse 240 valores sin que los registros de una persona tengan que mezclarse con los de la otra. Esto puede venir bien, por ejemplo, en una casa en la que dos personas controlen habitualmente su tensión. Cada una dispone de su propio historial y, además, el dispositivo puede calcular el valor promedio. También incorpora un indicador de riesgo que ayuda a interpretar visualmente los resultados obtenidos.

A estas funciones se suma la detección de arritmias. El dispositivo puede advertir de irregularidades detectadas durante la medición, aunque este punto requiere una precisión importante: que aparezca un aviso en un tensiómetro doméstico no equivale por sí solo a un diagnóstico. Si el aparato señala repetidamente una irregularidad o los valores obtenidos preocupan, lo adecuado es consultar con un profesional sanitario y no sacar conclusiones únicamente a partir de la pantalla. El modelo cuenta asimismo con desconexión automática, de modo que no permanece encendido innecesariamente después de utilizarlo. Funciona mediante dos pilas AAA de 1,5 V, que en este caso vienen incluidas en el paquete.

Un aparato pequeño que viene listo para empezar a utilizarlo

El precio es probablemente uno de los aspectos que más llaman la atención. Por 11,99 euros, Lidl no incluye únicamente el tensiómetro. En la caja vienen las dos pilas necesarias para ponerlo en funcionamiento, una cartilla para registrar la tensión arterial y una práctica caja en la que guardarlo cuando no se utiliza. Precisamente el tamaño es otra de las ventajas de recurrir a un modelo de muñeca. Ocupa poco espacio y puede guardarse en un cajón o llevarse en una bolsa si se pasa unos días fuera de casa. No necesita enchufes ni accesorios adicionales para funcionar, algo que simplifica bastante su uso cotidiano.

Por todo ello, el tensiómetro que Lidl vende reúne buena parte de lo que se suele buscar en un aparato doméstico: no ocupa demasiado, permite compartirlo entre dos usuarios, almacena bastantes mediciones y los resultados se muestran en una pantalla grande y sencilla de consultar. Y viene con pilas y caja incluidas, así que no hace falta comprar nada más para empezar a utilizarlo.

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