Blanco encargó dos informes para saber las consecuencias legales de llevar a la textil a la quiebra

Blanco
Una de las tiendas de la compañía textil Blanco (Foto: Blanco Facebook)

Las intenciones de Alhokair para con la compañía Blanco quedan día a día al descubierto. El fondo saudita, que compró la textil en 2014, encargó dos informes legales a los despachos Cuatrecasas y Linares Barreda para conocer las consecuencias que recaerían sobre la cúpula directiva en caso de insolvencia punible. Los documentos, a los que ha tenido acceso OKDIARIO, tienen fecha de 2016, año en el que Global Leiva (Blanco) es traspasada a AC Modus en el mes de agosto  y en octubre presenta concurso de acreedores. 

En enero de 2016 Alhokair encarga un informe legal al despacho Linares Barreda en el que se analicen las consecuencias de que Global Leiva se declare en situación de insolvencia y no pueda hacer frente a los pagos con sus acreedores.

La empresa, según el informe del despacho, informa que algunas de sus obligaciones de pago en los últimos meses no han sido abonadas. Concretamente, señalan, Blanco no ha pagado el alquiler de sus locales desde octubre de 2015, un hecho que, recordemos, acabó con el desahucio de algunas de sus tiendas más emblemáticas a finales de 2016 y la consiguiente liquidación.

Y no solo eso, en enero del año pasado, prosigue el informe de Linares Barreda, la compañía no estaba al tanto del pago de impuestos y tenía una deuda acumulada desde hacía seis meses con sus proveedores que alcanzaba los 2,5 millones de euros.

No obstante, el mismo documento expone que Global Leiva sí había abonado las cuotas de la Seguridad Social y los salarios a los empleados en enero de 2016. Sin embargo, explican que Alhokair les pedía opinión legal “si se diera la situación de no poder hacer frente al pago de las cotizaciones y los salarios a partir de febrero de 2016 y los subsiguientes meses”.

La firma de abogados, siempre a petición del fondo saudita, analiza las consecuencias de que Blanco se declare en situación de insolvencia y no pueda hacer frente a los pagos con sus acreedores. Linares Barreda señala que, si esta situación se da, la compañía textil tiene un plazo “de dos meses” para acogerse a un concurso de voluntario de acreedores, de acuerdo con la legalidad vigente.

Los abogados ponen la ‘cara colorada’ a Alhokair y le recuerda en su informe que el plazo ya se habría acabado en octubre de 2015 o marzo de 2016 “con un escenario menos prudente”. Los dos meses, explican, podrían dilatarse hasta un total de cuatro si Blanco comunica a la Administración de Justicia que ha comenzado a negociar con sus acreedores, refinanciar sus deudas o poner remedio a las maltrechas cuentas.

Cuadrando fechas, Blanco estaba encargando informes legales cuando, de entrada, ya se estaban saltando las leyes vigentes en España. Saltarse los plazos legales para declarar insolvencia, señala el documento, tiene “consecuencias negativas” para la cúpula directiva. Blanco no se acogió al concurso voluntario de acreedores hasta octubre de 2016, es decir, la compañía dejó de lado todo asesoramiento legal.

Las finanzas de Blanco se desplomaban «sin tomar medidas», según los abogados

Recordemos que en 2015 Blanco cerró con unas pérdidas de 21 millones de euros, un 192% más que un año antes. No obstante, y según el documento de Cuatrecasas, los administradores de Blanco no habrían “tomado ninguna medida” para atajar el deterioro financiero de la textil.

A tenor de la demanda presentada por los empleados contra la gestión de Blanco y a la que ha tenido acceso OKDIARIO la estrategia empresarial habría pasado por todo lo contrario. Cuando Alhokair compra Blanco en 2014, el fondo crea una sociedad limitada en España Global Leiva SLU para regularizar la situación económica de la textil y constituye dos créditos participativos de 12 y 33 millones de euros. Un gesto empresarial que, según la querella judicial, lo único que hizo fue aumentar el pasivo sin capitalizar la sociedad mercantil. En definitiva, Global Leiva nació prácticamente descapitalizada.

En caso de quiebra de la compañía y que el juez declare insolvencia punible, dice el documento, pueden recaer responsabilidades sobre todos los capitanes de la gestión. En este momento, los directivos de Blanco que lideraban la gestión de Blanco eran Hussein Mamad Msoud Mohammad, Gerald Michael Louis Waters y Simon Marshall.

Pero no solamente sobre los directivos de Blanco que llegaron tras el traspaso a AC Modus, sino también los gestores del fondo saudita. De hecho, el despacho Cuatrecasas afirma en su informe que “existen múltiples circunstancias” para pensar que existe relación corporativa entre la textil y Alhokair, a pesar de que el fondo procedente del Golfo Pérsico se deshizo de la textil en agosto de 2016.

Teniendo en cuenta esta relación, el despacho expone que, en caso de insolvencia punible los directivos de Alhokair también tendrían responsabilidades legales como “administradores de facto” de Global Leiva. Sin duda, la firma Cuatrecasas es verdaderamente tajante en sus conclusiones tras analizar la situación de la cadena de moda y señalan que “no descartan la posibilidad” de que la insolvencia sea tildada de culpable.

La deriva de la compañía textil estaba acelerándose día a día, sin embargo, los problemas económicos de Blanco no llegaron de la noche a la mañana. Cuatrecasas expone que Global Leiva no tomó “medidas sustanciales para poner fin a la crítica situación de sus finanzas” amenazada por las deudas con sus acreedores y los créditos participativos anteriormente citados.

El bufete considera y afirma que la conducta de los gestores “es pasiva y podrían tildarse de negligencia grave” teniendo en cuenta los números rojos de Blanco. La compañía de casi 60 años de vida fundada por Bernardo Blanco comenzó el proceso de liquidación en diciembre de 2016 y solo dos meses más tarde todos los puntos de venta habían echado el cierre.

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