Mujeres con TalentOK: Pepita Marín, CEO de We Are Knitters

Dejó la auditoría en una ‘Big Four’ para vender ovillos de lana y ahora factura 5 millones de euros

Auditoría
Pepita Marín, CEO de We Are Knitters (Foto: We Are Knitters)

Esta semana en Mujeres con TalentOK hablamos con Pepita Marín, CEO de Knitters. Una joven madrileña que junto a Alberto Bravo, su socio y amigo en sus tiempos de auditoría en PWC, puso de moda una actividad que algunos habíamos olvidado: tejer con lana y hacernos nuestras propias prendas.

La compañía, que tiene 6 años de vida, vende kits a través de internet para que le des rienda suelta a tu creatividad y, de paso, tomar un respiro. Tienen una plantilla de 30 personas de diversas nacionalidades, han facturado 5 millones de euros en 2016 y tienen previsto sumergirse en mercados como Polonia y los países escandinavos. Estarían locos cuando comenzaron por vender ovillos, pero viendo las cifras, esta gente está muy cuerda. 

Los comienzos, como siempre, fueron duros porque, además, imaginen ir a su casa y decir a sus amigos y familia que dejan un trabajo estable donde, además, pagan bien para vender lana. Seguramente y sin equivocarnos demasiado, muchos seres allegados pensarán: "Se han vuelto locos". Y es más o menos así como reaccionó el entorno de los dos socios de We Are Knitters. "Les parecía una locura desaprovechar la oportunidad de trabajar en una de las mejores firmas de auditoría para vender ovillos". Sin embargo, el tiempo y la facturación han dado la razón a los aventureros, ya se sabe que la vida en general está pensada para los valientes. 

Marín, junto con su socio, pasó de auditar cuentas en PWC a vender ‘ovillos‘ de lana para que sus clientes pudieran tejer sus propias creaciones con We Are Knitters. La empresaria reconoce que dentro de esta firma aprendieron "muchas cosas que hicieron que nos planteáramos montar algo nosotros mismos, pero vinculado al mundo de la moda". Añade, además, que se les vino a la mente un negocio "algo convencional, pero pronto nos dimos cuenta que era muy difícil competir en ese segmento". 

Dejó la auditoría en una ‘Big Four’ para vender ovillos de lana y ahora factura 5 millones de euros
Lanas en Perú Foto: Instagram We Are Knitters

Claro que la inspiración suele venir cuando uno abre la mente y, sobre todo, cuando se mete en un avión y comienza a viajar sin parar. Así es como surgen las mejores ideas, en los momentos donde, quizá, no se están buscando. "En un viaje a New York", me relata Pepita, "vimos que la gente tejía de camino al trabajo, fue ahí cuando dijimos: ‘Tenemos una manera de crear una empresa de moda, bien diferenciada, especializada en DIY (Do It Yourself)‘".

Es bien conocido que hacer carrera profesional en las firmas auditoras es complicado y las horas que se echan a veces no se cuentan. Se para el reloj varias veces al día, Marín confiesa que al tener tu propia empresa "se asumen más responsabilidades". Explica que ellos, los socios, "trabajamos los siete días de la semana. Ahora bien, es un negocio que nos permite compatibilizar la vida personal con la profesional, pudiendo trabajar mientras estoy con mi hijo".

Cerro 2016 con una facturación de 5 millones de euros

A pesar de la dedicación que requiere tener un negocio propio, los resultados económicos que se plantearon al comienzo de We Are Knitters se están cumpliendo día a día y ejercicio a ejercicio. Así lo asegura la propia Marín a OKDIARIO, "los objetivos planteados en el plan de negocio han seguido su curso con normalidad".

We Are Knitters abrió sus puertas en 2011 y pasaron de vender 4.000 kits de tejer en 2012 a 100.000 kits en 2016. El año pasado cumplieron su quinto aniversario como empresarios, recordemos, un logro reservado únicamente para el 1% de las startupsy lo que parecía una moda pasajera e incluso un poco antigua, se ha convertido en un negocio de éxito: la empresa ha cerrado 2016 con una facturación de 5 millones de euros. 

El 30% de la facturación total de la empresa viene de EEUU, aunque no se van a frenar a mitad del globo. Europa, Alemania y Francia son los principales mercados, aunque sus kits llegan a decenas de países gracias al poder de Internet. En los próximos meses se adentrarán en nuevos océanos, esperemos que ‘blue’, en los países escandinavos (Suecia, Noruega), así como en Polonia. Por otra parte, la CEO señala que quieren dar un paso más en EEUU y seguir creciendo hasta "convertirnos en una marca referente en el sector".

Es complicado saber cómo cerrará la facturación este 2017, sin embargo, Marín asegura que "seguimos creciendo a buen ritmo y este año superaremos la facturación respecto al 2016".

Dejó la auditoría en una ‘Big Four’ para vender ovillos de lana y ahora factura 5 millones de euros
Ovillos de lana de la empresa que lidera Marín junto a Bravo (Foto. Facebook)

"Este negocio tiene un nicho muy fiel"

Aparte de tejer, la compañía de Marín y Bravo ha ido ampliando su oferta a otras labores como el petit point, el crochet o el macramé, no solo de lana se alimenta la firma con fieles en todo el mundo. 

Como aficionada ocasional al punto, pues mi abuela me enseñó a tejer desde muy pequeña, por eso le pregunto si no siente vértigo a que la moda viejoven‘ se acabe y el público deje de interesarse por esta afición. Marín me asegura que, claro, a veces se plantean cómo será la empresa a largo plazo, "pero luego pensamos, este tipo de negocio tiene un nicho muy grande y muy fiel".

Y añade: "Creemos que siempre habrá gente interesada en realizar sus propias prendas, con el fin de tener un toque diferente a las personas que compran en grandes superficies, o vestir a sus hijos de una forma más personal".

Dejó la auditoría en una ‘Big Four’ para vender ovillos de lana y ahora factura 5 millones de euros
Un chico tejiendo con un kit (Foto: Facebook)

Los planes que tienen entre manos es incrementar sus colecciones todas las temporadas, "con el fin de que el consumidor tenga una mayor gama de kits donde elegir". Por otra parte, comenzarán a trabajar y "sacar a la venta nuevas fibras, siempre manteniendo los estándares de calidad".

Plantilla de 30 personas ‘del mundo’

El equipo de We Are Knitters está conformado por casi 30 personas de diferentes nacionalidades que están divididas en varios equipos. La sede central de la compañía de Marín y Bravo está ubicada en la castiza Madrid, la ciudad donde comenzaron su aventura empresarial, aunque sirven sus productos a todo el mundo, y "forma parte de nuestra identidad". Ahora bien, sus almacenes logísticos están localizados en Múnich (Alemania) y en la costa este de EEUU. 

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