NEYMAR SE MARCHÓ LESIONADO

El PSG ensaya la remontada en el Clásico francés (3-0)

El PSG ensaya la remontada en el Clásico francés (3-0)
Los jugadores del PSG celebran un gol contra el Marsella. (AFP)
Hugo Carrasco

El PSG va sobrado. Al menos en Francia. El conjunto parisino se impuso al Olympique de Marsella en el Clásico francés. Dominio total y absoluto de los de Neymar y compañía. El duelo servía al PSG como un ensayo general sobre lo que se deberá ver el próximo 4 de marzo, cuando el Real Madrid se baje en el Parque de los Príncipes. Y como tal se tomó. Unai Emery sacó un once con tres cambios respecto a lo visto en el Bernabéu, Lass, Thiago Silva y Kurzawa entraron en detrimento de Verratti y Yuri -por lesión- y Kimpembe.

El ambiente de la grada era el de una noche en la que los parisinos debían dar el dó de pecho ante su eterno rival, para dejar más sellada de lo que ya está la Ligue1 y mandar un aviso a los hombres de Zidane. Y no fallaron. El PSG no está muerto y da un toque a los madridistas, que no pueden relajarse ni mucho menos. Rápido se encargó de dejarlo claro el bueno de Mbappé, que aprovechó la primera que tuvo para meterla dentro. Falló la defensa al intentar despejar un pase en profundidad de Alves para el chico, y este no dudó en recoger el balón muerto para mandarlo dentro.

Era el minuto 10 y el líder ya mandaba. Y no tardarían en ampliar la ventaja. Neymar se vistió de Messi y Rabiot de Alba y emularon la jugada patentada por el lateral. El balón lo desvió finalmente a gol Rolando. Muy mal se les ponían las cosas a un Olympique que no tuvo en ningún momento la más remota opción de sacar algo positivo del partido. Y pudo ser peor, si el árbitro no hubiera perdonado la roja a Ocampos por una entrada criminal sobre Dani Alves que cerca estuvo de costarle la pierna al ex del Barcelona.

Faltaba la aparición de Cavani, que se escondió hasta el segundo acto. El uruguayo controló de espaldas en el área, y a la media vuelta fusiló la portería. El tridente volvía a completar un gran partido, en el que sin generar mucho, volvían a ser determinantes los tres. El choque no tuvo más. El partido era dominado de inicio a fin por el PSG sin que el Marsella tuviera nada que hacer. Sólo algún tímido intento del Marsella, sin éxito, por tratar de recortar la diferencia en el marcador.

Con el partido casi terminado, Neymar dio el susto, al torcerse feamente el tobillo. El jugador se marchó del terreno de juego entre lágrimas e hizo saltar las alarmas en la capital francesa.

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