Pogacar va sobrado en la Vuelta: humilla al resto del pelotón con un ataque letal a 50 kilómetros de la meta en Andorra
Tadej Pogacar ataca a 50 kilómetros de meta y se va en solitario en busca de la sentencia de la general en la cuarta etapa de la Vuelta a España 2026
El esloveno arranca en la subida de la Collada Beixalís, en Andorra, con rampas del 25% y deja sentado a los Roglic, Mas o Carapaz
La imagen de la Vuelta: Pogacar ordena al pelotón parar en plena subida por la fuerte granizada

Tadej Pogacar no tiene rival y en la Vuelta a España va muy sobrado. Si hay alguien capaz de plantarle cara –que no está del todo claro que lo haya– no está en la ronda española. A falta de 50 kilómetros de meta lanzó un ataque que fue definitivo. Subían la Collada Beixalís, de primera categoría, con rampas que alcanzaban el 25% de desnivel. El pelotón iba junto, aunque se iban seleccionando los corredores en cabeza, hasta que el pentacampeón del Tour de Francia decidió matar la carrera.
Estaba destinado a agenciarse la tercera etapa, pero se canceló a falta de 18 kilómetros para meta por una enorme granizada que golpeó al pelotón. No ha dado opción a la sorpresa en la cuarta. Final en Andorra, con tres puertos de primera categoría y uno de tercera para terminar y Pogacar que deja prácticamente sentenciada la carrera. Sólo Felix Gall hizo el amago de seguirle y renunció a pocos metros.
🚴♀️Tadej Pogačar lanza su primer ataque en pleno puerto
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— Teledeporte (@teledeporte) August 25, 2026
Ataque letal a 50 kilómetros de meta. En uno de sus potentes arranques, demarró al resto del grupo de favoritos. Roglic, Mas o Carapaz no pudieron ni siquiera intentar perseguirle. Mientras que Gall aguantaba a duras penas sobre la bicicleta en las exigentes rampas de la Collada de Beixalís, el esloveno iba sentado. Y así siguió hasta coronar, aunque con una diferencia sobre el resto de 1:35. Una diferencia que iría a más, puesto que todavía quedaban 44 kilómetros y dos puertos por ascender.
Se trata de la mayor exhibición de Pogacar en una gran vuelta, aunque no de su carrera. Cabe recordar que ganó los dos últimos mundiales con ataques en solitario a falta de 100 kilómetros. Sin embargo, nunca había realizado un ataque a una distancia de 50 kilómetros en una de las tres grandes. En el pasado Tour, se fue a falta de 43 kilómetros en la sexta etapa, dando un golpe a la general que sería definitivo, camino de Gavarnie-Gedre.