A juicio por la muerte de tres personas los dueños y arquitectos de la pizzería Burro Canaglia que ardió en Madrid
Un camarero prendió la decoración con el soplete que usó para flambear una pizza "Inferno"
Los dueños, el gerente y los arquitectos están imputados por homicidio
El restaurante no cumplía las mínimas medidas de seguridad aunque tenía licencia de actividad
La falta de una salida de emergencia convirtió al restaurante Burro Canaglia en una ratonera mortal

La decoración del restaurante Burro Canaglia no cumplía las mínimas condiciones de seguridad, tampoco respetaba las medidas de evacuación y una de las puertas de salida a la calle estaba bloqueada, cuando la noche del 21 de abril del año 2023 un camarero usó un soplete para flambear una pizza en la mesa 19 y las llamas prendieron en la decoración, desatando un infierno del que no pudieron escapar con vida tres personas, un camarero y dos clientes.
Ahora, el juez del caso ha cerrado la investigación y manda al banquillo, acusados de homicidio y lesiones graves, a los administradores y dueños de la franquicia sevillana de restauración, a los arquitectos del proyecto del local y al gerente de la pizzería. En total, seis imputados por la tragedia.
El auto de procesamiento es tajante y valora el informe que hizo el Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo, en el que describió la decoración que no cumplía con las mínimas medidas de seguridad, la ausencia de medidas de evacuación de emergencia y el bloqueo de una de las puertas de salida a la calle. «Ninguna empresa interviniente en el proyecto de arquitectura e ingeniería, de decoración, el titular de la actividad o la empresa franquiciadora, valoró el riesgo de incendio existente en el local», especifica el auto.
Una ratonera mortal
Las paredes de este restaurante ubicado en la plaza de Manuel Becerra ardieron en unos pocos segundos en abril de 2023, cuando las llamas del soplete usado para flambear una pizza Inferno prendieron la decoración de las paredes del local.
El encargado, un camarero y un cliente trataron de sofocarlo con agua, una cubitera y un extintor, sin éxito. En cuestión de segundos, todo el local se convirtió en una llama gigante, un callejón sin salida para algunos de los comensales y trabajadores.

OKDIARIO accedió al atestado
La ausencia de una salida de emergencia convirtió el incendio del restaurante Burro Canaglia en una ratonera mortal para decenas de personas. Una pizza flambeada originó el incendio en la entrada del local, obligando a los clientes a retroceder hasta el fondo del establecimiento sin ninguna posibilidad de huida. La presencia de un parque de bomberos a 250 metros del incendio evitó una masacre y la actuación de Emergencias-Madrid y de la Policía salvó las vidas de varias víctimas en parada cardiaca.
OKDIARIO accedió al atestado que describía una tragedia que aún podría haber sido de mayor entidad. La primera llamada de alerta llegó alrededor de las 23:00 horas de la noche del pasado viernes 21 de abril con un mensaje breve pero preocupante: «Está ardiendo un restaurante de la Plaza de Manuel Becerra 16 y hay gente en su interior». Una patrulla de la Policía Nacional de la comisaría del distrito de Salamanca que pasaba cerca del local fue la primera en llegar y ver una llamarada gigantesca en la puerta del restaurante Burro Canaglia que impide a cualquiera entrar en el interior.
Mientras los policías retiraron a los primeros heridos leves que han podido escapar justo a tiempo de la encerrona, llegaron los bomberos del Parque 2 de Madrid, situado tan solo a 250 metros de distancia del lugar del incendio. Varios supervivientes gritaron a los bomberos que hay personas dentro del local, pero una barrera de fuego taponaba la única entrada y salida del restaurante, mientras decenas de clientes y trabajadores del restaurante huían hasta el fondo, quedando atrapados en una ratonera de humo y llamas.
Un trabajador y una clienta fallecieron en el fuego y una tercera víctima falleció varias semanas después tras ser ingresada en la UCI de La Paz.