Fernando Alonso (45 años): «Mi padre me quiere con toda su alma, pero nunca me ha abrazado, ni siquiera cuando me ha visto en dificultades. En eso somos iguales»
La relación de Fernando Alonso con su padre, José Luis Alonso, ha sido una de las claves
Acostumbrado a proteger con celo su intimidad y a mostrar una imagen fría y competitiva
Mi padre me quiere con toda su alma, pero nunca me ha abrazado, ni siquiera..."
La relación de Fernando Alonso con su padre, José Luis Alonso, ha sido una de las claves menos conocidas para entender el carácter del bicampeón del mundo. Acostumbrado a proteger con celo su intimidad y a mostrar una imagen fría y competitiva ante los medios, el asturiano sorprendió hace años con una confesión muy personal sobre su familia: «Mi padre me quiere con toda su alma, pero nunca me ha abrazado, ni siquiera cuando me ha visto en dificultades. En eso somos iguales, ante las manifestaciones afectivas nos bloqueamos». Una frase que, lejos de reflejar distancia o falta de cariño, explica la particular forma en la que Alonso entienden el amor y los vínculos sentimentales.
José Luis Alonso fue una figura fundamental durante los primeros años deportivos de su hijo. Fue él quien construyó y adaptó el primer kart con el que Fernando comenzó a competir y quien acompañó al pequeño asturiano en una etapa en la que el futuro campeón todavía era solo un niño con una enorme pasión por la velocidad. El piloto ha dejado claro en numerosas ocasiones que el esfuerzo de sus padres fue decisivo para que pudiera tener una oportunidad en el automovilismo. «Mi familia se sacrificó para ofrecerme una posibilidad», explicó en su día.
La ausencia de abrazos nunca fue interpretada por Alonso como una falta de amor. Al contrario, el piloto reconoce que su padre le quiere profundamente, aunque ambos comparten una personalidad poco dada a exteriorizar los sentimientos. Esa educación y esa forma de entender las relaciones familiares parecen haber dejado una huella evidente en el propio carácter del bicampeón mundial. «Ante las manifestaciones afectivas nos bloqueamos», reconocía entonces, algo que quizás haya cambiado a raíz de haber sido padre.
Fernando Alonso y su vida privada
Aquella entrevista a la revista GQ también permitió conocer otros detalles de la vida privada de Fernando Alonso. El asturiano contaba por ejemplo que aprendió a cocinar gracias a su padre, una de sus grandes aficiones fuera de los circuitos. También habló con especial cariño de su abuelo, de quien heredó su pasión por los trucos de magia. «Hago juegos de magia para observar el estupor de las personas, la sorpresa, la felicidad. Vuelven a ser niños, como lo era yo con mi abuelo», explicaba.
A pesar de haberse convertido en uno de los deportistas españoles más reconocidos y mejor pagados de su generación, Fernando Alonso siempre ha defendido la importancia de conservar valores como la humildad y la sencillez. «El dinero tiene su importancia, lo reconozco, pero es mejor tener presente una gama de valores más normales y sólidos», afirmaba. Para Alonso, el éxito nunca ha borrado el recuerdo de aquellos años en los que su familia hacía sacrificios para que pudiera seguir compitiendo.