El croata no está bien físicamente

Esperando al mejor Modric

Modric

El Real Madrid necesita la mejor versión de Modric para aspirar a todo

El croata está pagando un verano corto y raro

Es el mejor jugador del último Mundial. La UEFA le considera el mejor futbolista del continente. Es el máximo candidato a ganar el premio The Best. Y si el patriotismo de France Football no pesa demasiado, también será el Balón de Oro. Luka Modric está llamado a ampliar la vitrina de premios individuales en los próximos meses, pero, en estos momentos, el Real Madrid de Julen Lopetegui le sigue esperando.

Luka no es Luka.Y cuando Modric no es Modric, el Madrid es menos Madrid. Es como la pescadilla que se muerde la cola. Cuando el croata luce, el equipo blanco suele brillar. Juntos han ganado cuatro de las últimas cinco Champions y, según algún directivo, si el mediocentro hubiese podido jugar las semifinales de 2015 serían cinco de cinco. Pero al comienzo de esta nueva temporada el equipo blanco todavía espera la mejor versión de su cerebro.

Modric no termina de encontrar un tono físico que le permita ser el de siempre. Es cierto que su verano no ha sido sencillo por muchas cosas. Primero, porque llegó con Croacia a la final del Mundial, lo que le implicó competir hasta el 15 de julio y no poder hacer la pretemporada con normalidad. Después, porque se vio envuelto en la rumorología que le situaba en el Inter de Milán. Pero todo esto ya es pasado y el equipo le espera y, sobre todo, le necesita.

En San Mamés se vio al mismo Modric que en Elche con la camiseta de Croacia frente a España. Fue de más a menos, lo que indica que su físico no es el idóneo. Lopetegui le trató de defender en rueda de prensa asegurando que "lleva tiempo a un nivel muy bueno y por eso está jugando", pero la realidad es que está lejos de su mejor estado de forma. Por ello, fue sustituido por Isco en La Catedral con el Madrid perdiendo 1-0. Algo impensable en otros momentos.

La conclusión es que el Madrid de Julen necesita al mejor Modric para seguir creciendo y aspirando a todos los títulos. En la Supercopa de Europa su gasolina duró unos minutos, ante Getafe y Girona no fue titular, y frente al Leganés jugó una hora. Ahora, ante el Athletic, volvió a dejar patente que su depósito todavía no está a tope. El miércoles llega la Champions al Santiago Bernabéu y el madridismo espera que junto a la sintonía más especial del fútbol mundial el mago de Zadar vuelva a brillar con luz propia.

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