Fórmula 1

Las claves de la interminable crisis de McLaren

McLaren
McLaren vive en una constante crisis de la que cada vez parece más complicado que salga. El último en caer ha sido Eric Boullier. (Getty)

Eric Boullier ha sido el último en caer en el equipo de Fernando Alonso

No hace tanto McLaren era una de las referencias de la Fórmula 1. Corría el año 2012 cuando Jenson Button ganó la última carrera que contempla el palmarés de los británicos. Y hubiese sido un doblete de no haber abandonado Hamilton tras una colisión con Nico Hulkenberg, entonces en Force India. A partir de ahí, cuesta abajo y sin frenos hasta convertirse en uno de los equipos de relleno de la competición. ¿Cómo ha podido ser esto?

La temporada 2013 fue un desastre para McLaren por un fallo de diseño en las suspensiones de su monoplaza. Ni Button ni Checo Pérez lograron ningún resultado a destacar, a lo que hay que unir la desaparición de Vodafone al final de aquel año como patrocinador principal. Desde entonces, el monoplaza británico ha permanecido virgen en este aspecto. Y es que sus resultados no ayudan, porque la de 2014 fue otra temporada desastrosa. El comienzo de la era híbrida solo trajo dos podios, ambos en la carrera inaugural. A partir de ahí, quejas acerca de un motor Mercedes que se supone que no era como el del equipo de fábrica y un coche que no rendía como se esperaba.

La llegada de Honda hizo explotar la crisis del todo

El desembarco de Honda en McLaren fue una de las últimas decisiones de importancia que llevó a cabo Ron Dennis, ya alejado hacía tiempo de la dirección del equipo de Fórmula 1. De hecho, con su baja comenzaron los problemas, que no hicieron más que agudizarse con el motorista japonés. Solamente en 2016 se vio algún brote verde, pero un fallo en el concepto de diseño hizo que en 2017 se tuviera que volver a empezar. Durante el trienio nipón, McLaren ha completado algunas de las carreras más vergonzosas de su historia.

El tener un mal motor hace que el diseño del coche se resienta por ello. Sabíamos en 2017 que el MCL32 era un buen chasis, pero al contar con más caballos gracias a Renault esta temporada se ha visto que algunos conceptos de McLaren no eran los correctos. El MCL33 tampoco es una joya. De hecho, es el peor monoplaza de los que tienen el motor galo. Y eso es insostenible, algo que se ha acabado llevando por delante a Eric Boullier, máximo responsable deportivo del equipo.

¿Cómo queda McLaren ahora?

La salida de Eric Boullier constata que la situación está lejos de arreglarse. Si el galo dimite es que no ve opciones de mejora a corto o medio plazo. El problema no es solo el diseño del monoplaza, sino una estructura que desde la marcha de Ron Dennis se ha ido marchitando hasta llegar a ser una más propia de una escudería de media tabla para abajo. Y la ausencia de patrocinador principal, ahora que no está Honda pagando buena parte de las facturas, solamente potencia todo lo negativo.

La figura de Eric Boullier será asumida ahora por dos personas, ninguna de ellas exactamente con el puesto del francés. Por un lado tendremos a Andrea Stella, antiguo ingeniero de pista de Fernando Alonso en Ferrari y que ahora será ‘Director de Rendimiento’, o lo que es lo mismo, el que tendrá voz y voto en todo lo que tenga que ver con el desarrollo del monoplaza.

Para la parte deportiva queda Gil de Ferrán, que fue fichado de ‘tapadillo’ como asesor  y que ahora da la cara. Eso sí, el brasileño basa su experiencia en la IndyCar, con lo que hay que ver cómo se adapta a sus nuevas funciones. Al menos es buen amigo de Alonso -le aconsejó en todo lo posible cuando el asturiano corrió en Indianápolis-, lo que ayudará a una posible permanencia del asturiano en la F1. Y por último tenemos a Simon Roberts, que es el que hará una labor lo más parecida a la de Boullier. En definitiva, un nuevo bandazo de un equipo McLaren que cada vez se parece más a Williams, un grande que con el paso de los años ha ido degenerando en una comparsa que rara vez no es el farolillo rojo de la parrilla.

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