La reflexión de Antoine de Saint-Exupéry, autor de ‘El Principito’: «Construir un barco no consiste en tejer las velas, forjar los clavos o leer los astros, sino en despertar el gusto por el mar»
La frase del autor de 'El Principito' invita a reflexionar sobre el liderazgo, la motivación y el trabajo en equipo.
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Antoine de Saint-Exupéry es el autor de El Principito, ese libro que parece estar dirigido para niños y que en realidad recoge cientos de frases didácticas y lecciones de vida para adultos. Entre las frases que se le atribuyen, hay una que resume su forma de entender el liderazgo: la idea de que construir algo importante exige mucho más que repartir tareas. «Construir un barco no consiste en tejer las velas, forjar los clavos o leer los astros, sino en despertar el gusto por el mar».
La reflexión del autor procede de su obra El Principito publicada en 1948 (Le Petit Prince, en el original en francés). La novela nació durante el exilio de Saint-Exupéry en Estados Unidos, donde la escribió en 1942. Se publicó primero en Nueva York en 1943 y llegó a Francia recién en 1946, de la mano de la editorial Gallimard, según la web oficial de Antoine de Saint-Exupéry.
Qué significado tiene la frase de ‘El Principito’
La frase plantea la idea de que para conseguir algo grande y extraordinario no basta con repartir tareas o hacer pequeños trabajos. Destaca que lo importante es conseguir que las personas entiendan y se eduquen con el propósito de formar parte de un proyecto que están construyendo en equipo.
En esta metáfora, el escritor interpreta el barco como un objetivo común, mientras que las velas, los clavos y las estrellas simbolizan las distintas tareas para lograrlo. Pero el elemento fundamental es la última parte de la frase, «despertar el gusto por el mar», aquí interpretamos que es la capacidad de motivar e inspirar a los demás.
Qué es ser un buen líder según Saint-Exupéry
Esta frase póstuma del autor de El Principito se puede aplicar también a la educación, la motivación y la disciplina en equipo. Para Saint-Exupéry, un buen líder no sería quien se limita a repartir las tareas entre los distintos integrantes de un equipo o quien vigila que se ejecuta correctamente. Más bien entiende el liderazgo como alguien que contagia la motivación a los demás y despierta el interés por conseguir el objetivo común marcado.
Por tanto, el barco representa mucho más que un vehículo marino: es la suma colectiva del deseo de cada miembro de un equipo por conseguir alcanzar una meta o una aspiración.