Reflexión

Qué significa la frase de Antoine de Saint-Exupéry, autor de El Principito: «Caminando en línea recta no puede uno llegar muy lejos»

Antoine de Saint-Exupéry en el ayuntamiento de Montreal, en la primavera de 1942. Foto: Bibliothèque et Archives nationales du Québec, Fondo Bernard Valiquette / dominio público.
Antoine de Saint-Exupéry en el ayuntamiento de Montreal, en la primavera de 1942. Foto: Bibliothèque et Archives nationales du Québec, Fondo Bernard Valiquette / dominio público.
Naiara Philpotts
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

«Caminando en línea recta no puede uno llegar muy lejos» es una reflexión que, según Goodreads, Antoine de Saint-Exupéry puso en boca del protagonista de El Principito (Le Petit Prince, en el original en francés). La frase aparece en el tercer capítulo de la novela, cuando el pequeño príncipe le cuenta al aviador narrador lo diminuto que es su planeta.

La novela nació durante el exilio de Saint-Exupéry en Estados Unidos, donde la escribió en 1942. Se publicó primero en Nueva York en 1943 y llegó a Francia recién en 1946, de la mano de la editorial Gallimard, según la web oficial de Antoine de Saint-Exupéry.

El significado detrás de la reflexión de Antoine de Saint-Exupéry en El Principito?

La frase plantea que avanzar siempre en la misma dirección, sin desviarse, limita lo lejos que se puede llegar. En la escena del libro, el pequeño príncipe lo dice con un dejo de melancolía, justo después de admitir que su planeta es tan pequeño que apenas puede alejarse unos pasos de su silla favorita.

«Caminando en línea recta no puede uno llegar muy lejos», dice el pequeño príncipe. La observación muestra la paradoja de su mundo, tan reducido que un simple paseo recto agota todo el terreno disponible y convierte la distancia en una cuestión de perspectiva más que de geografía.

La frase lleva a pensar que un camino recto lleva rápido a un destino conocido, pero no necesariamente al que vale la pena alcanzar. Según describe la web oficial del autor, la novela enfrenta además otras dualidades: lo visible con lo invisible, la infancia con la vida adulta y el viaje con la vida sedentaria.

Traducido a cerca de doscientos idiomas, se convirtió en una de las obras más leídas de la literatura francesa.

De aviador a escritor: la vida de Antoine de Saint-Exupéry?

Antoine de Saint-Exupéry nació en Lyon, Francia, en 1900, en el seno de una familia aristocrática. Voló por primera vez a los 12 años y obtuvo sus alas de piloto durante el servicio militar, poco antes de empezar a publicar sus primeros textos sobre aviación.

Además, trabajó para abrir nuevas rutas de correo aéreo en Sudamérica con Aeroposta Argentina, la filial que llevó el servicio postal por aire hasta la Patagonia.

Antes de eso ya había sufrido un accidente en el desierto de Libia durante una carrera aérea entre París y Saigón, un episodio que alimentó el capítulo central de su libro Tierra de los hombres. Ese desvío forzoso dejó huella en buena parte de su obra literaria.

Antes de El Principito, ya era un autor reconocido. Vuelo nocturno le valió el Premio Femina, y Tierra de los hombres, publicada en 1939, obtuvo el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa y el National Book Award en Estados Unidos.

Durante la Segunda Guerra Mundial voló misiones de reconocimiento con la unidad aérea II/33, a bordo de un Lockheed P-38 Lightning. Desapareció el 31 de julio de 1944 en una misión sobre la Francia ocupada, de la que nunca regresó, y fue declarado oficialmente muerto por Francia en 1945.

Los restos de su avión permanecieron perdidos hasta el año 2000, cuando fueron hallados frente a las costas de Francia.

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