Me he recorrido toda España y éste es el pueblo que elegiría una y otra vez: parece que se ha parado el tiempo

Hay un pueblo al que iría una y otra vez, un lugar en el que parece que se ha parado el tiempo que te invita a reflexionar y a descansar. A la hora de buscar un lugar al que escaparse de vacaciones, siempre acabaremos encontrando una cierta tranquilidad extra en un ambiente rural. Lejos del ruido y del ritmo de la ciudad y sintiendo que formamos parte de un elemento que puede acabar siendo el que nos marcará de cerca. Estaremos muy pendientes de unos cambios que pueden ser esenciales.
Es hora de apostar claramente por un cambio de tendencia que, sin duda alguna, puede convertirse en la antesala de algo más. Con la mirada puesta a un giro radical que puede convertirse en la antesala de una planificación clave para un viaje esencial. Estaremos muy pendientes de este lugar que puede acabar siendo uno de los más buscados en estos días. Un giro importante de guion que, sin duda alguna, acabará marcando una diferencia importante en nuestro día a día. Acabaremos obteniendo un plus de buenas sensaciones con este tipo de desplazamientos esenciales.
Parece que se ha parado el tiempo
Un pueblo en el que parecerá que se ha parado el tiempo, hemos visto un cambio de tendencia que puede ser esencial y que, sin duda alguna, puede convertirse en un extra de buenas sensaciones. Conectar con esa naturaleza que nos apasiona, pero también sumergirnos en la historia y la gastronomía más auténtica.
Hay varios motivos que nos empujan a salir de casa, en esencia, lo que necesitamos es empezar a visualizar determinados elementos que pueden convertirse en la antesala de algo más. De una situación que puede acabar siendo lo que nos dará más de una sorpresa inesperada.
Es el momento de apostar claramente por un cambio de tendencia que puede acabar siendo lo que nos acompañará en estos días que hasta la fecha no sabíamos que teníamos por delante. Una realidad que, sin duda alguna, puede convertirse en la antesala de algo más.
El tiempo parece que se ha parado y lo hace de tal manera que deberemos empezar a pensar en descubrir un paraíso que nos asegurará un extra de buenas sensaciones en estos días que tenemos por delante. Un cambio de ciclo que acabará marcando la diferencia en breve.
Este es el pueblo que elegiría una y otra vez
Podemos descubrir un bonito pueblo en un abrir y cerrar de ojos, en esencia estaremos ante un cambio de tendencia que puede ser esencial y que, sin duda alguna, deberemos tener en mente. Un desplazamiento a un punto que puede ser esencial en estas jornadas que tenemos por delante.
Turismo de Extremadura presenta este pueblo como: «Levantada sobre un batolito de piedra, Trujillo ya es conocida con el nombre de Turgalium en tiempos romanos, llegando a ser una prefectura tributaria de Augusta Emerita (Mérida). Tras los visigodos, llegaron los árabes que trajeron un periodo de esplendor durante el cuál la ciudad queda amurallada. A pesar de los intentos por parte de Alfonso VIII de recuperar la ciudad, no se consigue hasta 1232 con Fernando III. Trujillo vive su momento de mayor prosperidad en los siglos XV y XVI, cuando se inician muchas obras arquitectónicas tanto carácter religioso como civil. Es en estos años cuando la ciudad, fruto de las nuevas riquezas, se desarrolla y se extiende extramuros. Podrás perderte por las calles de la ciudad después de haber subido al Castillo, ubicado en la parte más alta y desde donde disfrutarás de unas increíbles vistas. Dentro del recinto encontrarás la ermita de San Pablo (s. XVI) y cuatro de las siete puertas que había originalmente, además de la Alberca y un aljibe hispano-musulmán. Desde este punto acércate a la Iglesia de Santiago, románica del siglo XII y reformada en el XVII, donde se conserva la talla del Cristo de las Aguas. Paseando llegarás a su conocida Plaza Mayor, en pleno centro de la ciudad. De estilo renacentista, está rodeada de soportales y en ella se ubica la estatua ecuestre de Francisco Pizarro. Allí se reunían comerciantes y artesanos hasta que se levantaron durante el siglo XVI las casas de los linajes más importantes, como la Casa de la Cadena, la de los Orellana, o la de los Chaves-Cárdenas. También destaca el Palacio de la Conquista, cuya construcción comienza Hernando Pizarro, hermano del descubridor, y del que hay que destacar el balcón; el Palacio de los duques de San Carlos, el Palacio de Piedras Albas o el Palacio de los Carvajal-Vargas con su balcón esquinado y sus chimeneas. Cerca encontrarás la Iglesia de San Martín de Tours y la Iglesia de Santa María la Mayor. Ésta última es uno de los monumentos religiosos más importantes de la zona por su antigüedad, al conservar la Torre Julia que data del siglo XIII, y por su inconfundible arquitectura fruto de las reformas realizadas en los siglos XIV y XVI».