Voluntariado

Se buscan voluntarios para vivir gratis en un castillo del centro de Portugal con 3 comidas diarias incluidas: hay que trabajar 30 horas semanales restaurándolo

vivir gratis en un castillo del centro de Portugal
Vista aérea del castillo de Valongo. Foto: Worldpackers.
Alejo Lucarás
  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

En la sala de estar de esta casa familiar, una estufa de leña calienta el ambiente mientras fuera las cabras pastan cerca de la zona en obras. Así viven quienes se animaron a formar parte de este voluntariado radicado en una comarca de bosques y ríos. Es una opción poco conocida, pero tentadora, ya que no todos los días se puede vivir gratis en un castillo del centro de Portugal.

Los anfitriones de esta propuesta buscan compañeros de trabajo dispuestos a mancharse las manos. Esto es algo innegociable, ya que la reforma abarca desde la albañilería hasta el diseño de interiores. A cambio, el acuerdo incluye ventajas que pocos anfitriones de este tipo ofrecen.

Todo sobre la propuesta para vivir gratis en un castillo del centro portugués

Primero, nos detenemos un momento en el mapa. El castillo se encuentra en la aldea de Valongo, en el municipio de Pedrógão Grande, a 30 minutos de Coimbra y a hora y media tanto de Lisboa como de Oporto. Lo está reformando una pareja que vive allí con otros miembros de su familia y que ha publicado una oferta para sumar voluntarios a la restauración.

El compromiso es de 30 horas semanales, repartidas en cinco jornadas de seis horas (normalmente de 9:00 a 15:00), con dos días libres consecutivos.

A cambio, cada voluntario recibe desayuno, comida y cena todos los días y una habitación privada en una zona reservada al equipo, con baño compartido, cocina y una sala de estar con estufa de leña.

Voluntarios junto a los anfitriones del castillo de Valonga
Voluntarios junto a los anfitriones del castillo de Valonga. Foto: Worldpackers.

Mientras tanto, el paquete se completa con lavandería gratuita, internet de alta velocidad y un espacio de trabajo pensado para quienes compaginan el voluntariado con un empleo en remoto.

Desde luego, que el alojamiento sea individual y que las tres comidas estén cubiertas marca una diferencia respecto a la mayoría de estas ofertas, en las que suele compartirse dormitorio y la manutención corre por cuenta del voluntario.

Tareas, requisitos y normas del voluntariado en este castillo de Valongo

Según afirma la publicación del voluntariado, las tareas, detalladas a continuación, son variadas y se ajustan a las necesidades de cada fase de la obra:

  • Construcción y reparaciones en distintas partes del edificio.
  • Instalación de sistemas sostenibles, como la acuaponía (un método que combina la cría de peces con el cultivo de plantas en agua).
  • Pintura y diseño de interiores.
  • Jardinería y acondicionamiento de los exteriores.
  • Cuidado de las cabras, los perros y los gatos de la familia.

Parte del castillo de Valongo, en reforma.
Parte del castillo de Valongo, en reforma. Foto: Worldpackers.

Para presentarse basta con un nivel intermedio de inglés y tener entre 18 y 56 años, una horquilla de edad más amplia que la de otros voluntariados. Se admiten personas solas, parejas y dúos de amigos.

Como en cualquier oferta de este tipo, los vuelos, el seguro de viaje, el transporte interno y el visado quedan fuera del acuerdo.

La convivencia tiene reglas estrictas. Los anfitriones dejan claro que se trata de una casa familiar y no de un lugar de fiestas.

En este sentido, hay horario de silencio de 22:00 a 7:00; no se permiten drogas, el alcohol debe consumirse con moderación y solo se fuma en las zonas exteriores habilitadas. Tampoco se pueden recibir visitas para pasar la noche sin permiso.

Sobre Pedrógão Grande, el entorno que se puede gozar alrededor de este castillo

Pedrógão Grande es un municipio del distrito de Leiria, en la región Centro, asentado sobre un paisaje de granito y pizarra en la cuenca del río Zêzere.

Por su término pasa la Nacional 2, la carretera que cruza Portugal de norte a sur a lo largo de 739 kilómetros, desde Chaves hasta Faro, y que se ha convertido en una ruta muy popular entre viajeros.

Uno de sus puntos más visitados es la presa del Cabril, en el límite con el municipio de Sertã, cuyo embalse cuenta con una playa fluvial.

A ella se suma la del Mosteiro, abierta en 2005 en el centro de esa aldea y con un café instalado en un antiguo molino de aceite restaurado. Además, en los bosques cercanos abundan los senderos que conducen a cascadas.

Por su parte, el pueblo ofrece restaurantes, gimnasio y piscina cubierta a precios asequibles, y los viernes por la noche hay música en directo en un restaurante vegetariano de la zona. Los días libres permiten visitar Coimbra (cuya universidad es Patrimonio de la Humanidad), Tomar o Fátima, o escaparse en autobús y tren hasta Lisboa y Oporto.

Para quienes no quieran salir de la casa y aprovechar el tiempo libre dentro de la finca, la familia pone a disposición de los voluntarios la biblioteca del castillo y los jardines, dos espacios idóneos para descansar.

¿Cómo son los pasos para inscribirse en este voluntariado portugués?

La oferta está publicada en Worldpackers, una plataforma que conecta a viajeros con anfitriones de más de 170 países. Para apuntarse es necesario crear un perfil y contratar una membresía anual de pago.

Desde la ficha del castillo se envía la solicitud, junto a un mensaje en el que conviene detallar la experiencia previa en obra, jardinería o cuidado de animales.

Antes de concluir, para quienes ya se lo esten pensando seriamente, cabe remarcar que el anfitrión acumula una alta valoración de 5,0 sobre la base de 35 reseñas.

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