Bernardo de Gálvez en Pensacola: «Si no faltan el valor y la resolución, no existe empresa imposible por mar o tierra»
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«Si no faltan el valor y la resolución, no existe empresa imposible por mar o tierra». Esta frase resume la determinación que Bernardo de Gálvez demostró durante la campaña de Pensacola, una de las operaciones militares más importantes de España en la guerra de independencia de Estados Unidos. En 1781, el militar malagueño dirigió un largo asedio contra las posiciones británicas en Florida que terminó con una victoria decisiva para la Corona española.
El desafío de Pensacola
Bernardo de Gálvez, gobernador de la Luisiana española, había iniciado años antes una campaña contra los territorios británicos del golfo de México. Después de conquistar Baton Rouge y Mobile, sus tropas llegaron hasta Pensacola, capital de la Florida Occidental británica. La operación comenzó en marzo de 1781 y se prolongó durante aproximadamente dos meses, con continuos enfrentamientos y enormes dificultades para las tropas españolas.
La posición británica estaba fuertemente defendida y el acceso por mar suponía un enorme problema. Precisamente por eso, Bernardo de Gálvez decidió asumir personalmente el riesgo y entrar con sus barcos en la bahía bajo el fuego enemigo. El gesto permitió que el resto de la escuadra siguiera su movimiento y facilitó el comienzo de las operaciones contra las defensas británicas.
Una batalla al límite
El asedio se convirtió en una prueba de resistencia. Las fuerzas españolas tuvieron que construir trincheras y baterías mientras soportaban el fuego británico. El diario de operaciones conservado de aquella campaña recoge con detalle el desarrollo de los combates, las bajas y la capitulación posterior de la plaza, convirtiéndose en una de las fuentes fundamentales para conocer aquella operación militar.
El momento decisivo llegó el 8 de mayo de 1781, cuando una explosión destruyó parte de las defensas británicas. El marinero Bernardo de Gálvez ordenó entonces avanzar sobre la posición y las tropas españolas consiguieron hacerse con el fuerte de la Media Luna. La caída de esa defensa dejó Pensacola prácticamente a merced de la artillería española y el gobernador británico, George Campbell, terminó aceptando la rendición.
Una victoria decisiva
La victoria también tuvo importancia en el conjunto de la guerra. Las campañas españolas en el sur de Norteamérica obligaron a los británicos a repartir sus recursos y contribuyeron a mantener abierto un frente alejado de las operaciones de George Washington. El propio Congreso estadounidense reconocería décadas después la figura de Bernardo de Gálvez y, en 2014, Estados Unidos le concedió la ciudadanía honoraria, uno de los mayores reconocimientos que puede recibir un extranjero.
El legado de Bernardo de Gálvez
Nacido en Macharaviaya, Málaga, en 1746, Bernardo de Gálvez murió con sólo 40 años después de una carrera militar extraordinaria. Su papel en la guerra revolucionaria estadounidense ha ido recuperándose progresivamente y en 2026 su figura vuelve a cobrar protagonismo con motivo del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. Su historia demuestra que la participación española en aquel conflicto fue mucho más importante de lo que durante décadas se recordó.