Adiós a las puertas de madera: Dinamarca fabrica unas a base de hongos que aislan más y pueden resistir el fuego
El sector de la edificación en Dinamarca lidera una transformación radical al sustituir materiales tradicionales por organismos vivos. La empresa Rebound, en colaboración con el estudio de arquitectura Det Levende Hus, ha presentado una alternativa real a las puertas de madera convencionales. Se trata de una estructura fabricada a partir de hongos, específicamente utilizando el micelio.
Este invento surge como respuesta a la huella ecológica de la construcción, responsable de casi el 40% de las emisiones globales de CO2. Al emplear tecnología orgánica, se evita la dependencia de maderas de crecimiento lento y se apuesta por un material regenerativo que almacena carbono.
El proyecto ya tiene su primera aplicación práctica en el complejo de viviendas Kaerhytten, en la localidad danesa de Ramloese, cuya finalización está prevista para este 2026.
La puerta de hongos hecha por Dinamarca
La eficiencia y la sostenibilidad van de la mano al usar el micelio de los hongos, el sistema de raíces que crece bajo tierra de estos organismos. Según los datos de los creadores de Rebound, este microorganismo actúa como un pegamento natural que une fibras vegetales de residuos, como el cáñamo o la paja, para crear paneles rígidos y ligeros.
Estas nuevas estructuras igualan la resistencia de las puertas de madera, como también presentan una capacidad de aislamiento acústico superior, reduciendo el ruido ambiental que tanto afecta a la salud en entornos urbanos.
El proceso de fabricación de estas piezas dura apenas dos semanas, lo que permite una producción a escala industrial muy competitiva. Al cultivar el micelio dentro de un molde, el material adopta la forma deseada y desarrolla una superficie que puede variar en color y textura. Para asegurar la estabilidad, los diseñadores incluyen un marco de madera recuperada de fabricantes como Dinesen, el cual fomenta la economía circular.
¿Qué propiedades tiene esta puerta fabricada con micelio?
Uno de los puntos críticos en cualquier edificación es la seguridad frente a incendios. Las piezas desarrolladas en Dinamarca incorporan una capa biobasada adicional durante su crecimiento que refuerza su estructura.
Tal y como detallan en el medio especializado Dezeen, este método denominado bio-welding o biosoldadura permite que las puertas sean ignífugas sin necesidad de añadir colas químicas o retardantes de llama sintéticos. El micelio posee una resistencia natural al fuego, lo que otorga una protección extra en comparación con los laminados de madera habituales.
Además de su comportamiento ante las llamas, estas puertas cumplen con los estándares actuales de resistencia a la humedad. La versatilidad del material permite incluso acabados en arcilla, ofreciendo una estética orgánica que se aleja de lo industrial. El diseño se completa con tiradores fabricados a partir de conchas marinas recicladas, eliminando cualquier rastro de componentes plásticos o metálicos de alto impacto ambiental en su producción.
La importancia de usar micelio en la actualidad
La escasez de materias primas forestales y la necesidad de soluciones que absorban ruidos impulsan esta tendencia en Dinamarca. El uso de hongos en la arquitectura no es solo una cuestión estética; los paneles de micelio son totalmente biodegradables al final de su vida útil, transformándose de nuevo en nutrientes para el suelo.
Al no utilizar aglutinantes tóxicos, se mejora la calidad del aire interior, evitando la emisión de compuestos orgánicos volátiles presentes en los muebles tradicionales.
El equipo de Rebound y Det Levende Hus busca demostrar que los materiales biogénicos ofrecen un rendimiento elevado. Más allá de las puertas, la empresa ya trabaja en paneles acústicos y techos que aprovechan las mismas propiedades.