‘A través de la luz, una Ópera Flamenca’, un choque entre el flamenco y el lenguaje alternativo del rock

Fernando Vacas.

Fernando Vacas (Córdoba, 19719) nos espera en una mesa del Círculo de Bellas Artes en Madrid. Es tiempo de promoción y lleva toda la tarde dando entrevistas y hablando por teléfono. Lleva sombrero, gafas de pasta y una barba desaliñada. Acaba con la última llamada y sonríe relajado cuando Marta Abella  le dice que es su última entrevista por hoy. Me da un fuerte apretón de manos y, mientras preparo la cámara, hablamos de cómo ha cambiado la música y el periodismo en estos últimos años y de lo que cuesta poner en marcha cualquier proyecto.

Pregunta. ¿Cuánto tiempo te ha costado convertir algo tan novedoso como una ópera flamenca en una ‘realidad multidisciplinar’?

Respuesta.  Llevamos cinco años trabajando. En varios puntos del camino hemos estado apunto de tirar la toalla porque se hace un poco duro. Empezamos en el 2013 pero en el 2014 ya vio la luz. Y bueno… He querido hacer las paces con mis dos mundos musicales: el alternativo y el flamenco. El no ponerse ninguna cortapisa y dejar que fluya la música y no cortarte para nada. Al final, sale lo que sale que son canciones y aparte de que sea más efectista o menos efectista intento que sean temas con su música y su  historia. Ahí soy muy tradicional, después ya las retuerzo.

P.- ¿Con qué sueña Fernando Vacas?

R.- Fernando Vacas es un niño que tiene muchos sueños, muchos pájaros en la cabeza, y alguno le sale bien.  Pero tienen muchos, muchos pájaros.

P.- Empezaste en ‘Flow’, en tu Córdoba natal.

R.- Ahí arrancamos y poco a poco te vas juntando con otras músicas. De cuando eras pequeñito. No soy una persona muy cerrada musicalmente. Mi padre tenía una colección de 3.000 discos y escuchaba todo tipo de música. Pillaba el tocadiscos y me ponía pin-pan pin-pan a despacharme con los discos todo los días. Lo mismo escuchaba la música de mi padre,  pop, música clásica, bandas sonoras… Me acuerdo especialmente  de ‘La guerra de las galaxias’ y ‘Superman’… Quieras que no, un acercamiento tan directo y de cuna, sobre todo con mi madre que cantaba, tocaba y bailaba de todo,  al final no te puedes escapar.

P.- ¿Cómo se lleva el quejío de la guitarra española con la rebeldía de la guitarra eléctrica?

R.-Se llevan bien, son primas hermanas. Lo importante es que se toquen con cariño y que suenen bien como un buen equipo. Tu puedes tener el mejor guitarrista flamenco o el mejor guitarra eléctrica pero que el resultado no sea el esperado. Puedes tener un equipo de fútbol con los once mejores jugadores del mundo y a lo mejor el equipo no funciona. Por eso hemos mejorado tanto, hemos ido limando asperezas,  puliendo, quitando, poniendo… Y así hasta que al final hemos dicho: !Ya!

P.- ¿Cómo ha caído el trabajo entre el mundo del flamenco?

R.- El flamenco puro y ortodoxo ahi está y ahí va a seguir. Ese campo está abonado y sembrado pero también hay otras personas que les puede interesar un tipo de música que se acerque al flamenco pero que no sea flamenco puro. Si te digo la verdad, yo prefiero el flamenco puro que el flamenco fusión. Lo que pasa que en este caso hay un choque frontal, ni siquiera fusión, entre el flamenco puro y el lenguaje alternativo del rock. ¿Los puristas como se lo van a tomar? Ya ha habido gente flamenca ‘per se’  que lo ha escuchado al lado mía y al final ha colado, ha colado. Me han dicho: “Enhorabuena. Esto es flamenco pero con un punto de vista muy especial”.

P.- Hablamos de las colaboraciones que tienes. ¿Qué te aporta Jorge Pardo,  Remedios Amaya o tantos otros?

R.- Hace dos años le hice un disco a Remedios Amaya, ‘Rompiendo el silencio’, e hice una adaptación de la ‘barca’ hace un año. Todas esas canciones las compuse yo. Remedios es muy grande y se terció y cantó en este disco. Jorge Pardo es un gran maestro. He tenido la suerte de ser gran amigo suyo. El me llama para cualquier cosa y yo le llamo para cualquier cosa…

P.- Con Jorge Pardo te desviarás un poco hacia el jazz.

R.- Sí. Pero en realidad Jorge viene de la música progresiva psicodélica de los 70 en España. El tuvo un grupo que se llamaba ‘Dolores’ que hacía música progresiva. A partir de ahí lo llamó Ricardo Pastor para colaborar con Camarón, tocar con Paco de Lucía, cosas de jazz… Jorge es de los mejores músicos que tenemos en  España

P.- ¿Crees que a Bowie le hubiera gustado la versión que haces de ‘Black Star’?

R.- La canción de Bowie es un clásico. Pero es que nosotros tenemos una canción muy parecido. Cuando Bowie sacó esa canción nosotros sacamos una muy parecida. Bowie en este caso al hacer la canción de ‘Black Star’ utilizó un palo flamenco que se llama ‘una caña’.  Tengo dos amigos que lo conocen y me han dicho que si Bowie hubiera escuchado la canción le habría encantado.

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