Hay un momento en el que la moda y el deporte se juntan, y no lo decimos porque Madrid es Moda se haya celebrado al mismo tiempo que la vuelta de la Fórmula 1 a Madrid. Son muchos los rostros conocidos que han asistido a la primera edición del Gran Premio de Madrid en Valdebebas y que, además de disfrutar de la carrera, han aprovechado para lucir sus mejores galas. Además de Victoria Federica o la princesa Leonor, hay una que ha destacado por alternar a la perfección la sencillez con el lujo y esa ha sido Cristina Pedroche.
Después de seis años alejada de los escenarios, Céline Dion ha vuelto a coger un micrófono y a hacer gala de la voz que la ha convertido en una auténtica diva de la música. La cantante canadiense ha regresado por todo lo alto con su residencia en París, compuesta por 26 exclusivos 'shows' cuyas entradas comenzaron a venderse a gran velocidad hasta rozar el 'sold out' En total, está previsto que alrededor de 800.000 espectadores puedan disfrutar de su regreso. Y cuando salió al escenario dejó claras dos cosas: que su voz sigue siendo una de las grandes de la música y que su incondicional amor por la moda permanece intacto.
Un paddock de Fórmula 1 dura apenas tres días, pero puede convertirse en un escenario capaz de dejar huella. Esa es la idea que hay detrás de la intervención de Teresa Sapey y Partners en Madring, un proyecto que lleva el diseño español al corazón de la competición con piezas creadas a medida, grandes dosis de color y dos soles de cinco metros que reciben al visitante como si fueran "dos grandes brazos". La arquitecta explica a COOL cómo ha convertido la velocidad, la tecnología y la identidad de Madrid en un espacio pensado, paradójicamente, para que también haya tiempo de parar.
Tamara Falcó regresó anoche a El Hormiguero con un estilismo que demuestra que la elegancia no tiene por qué llevar una etiqueta de lujo. La marquesa de Griñón escogió un total look de Zara de menos de 90 euros.
Todos conocemos las historias de amor del rey Carlos III, pero antes de Diana de Gales y de la reina Camilla Parker Bowles hubo otra mujer. Esta joven era Davina Sheffield, una aristócrata con la que el entonces príncipe de Gales mantuvo una relación en los años setenta y cuyo perfil llegó a encajar con el de una futura reina. Un perfil que pocos conocen y que hoy vuelve a estar de actualidad después de que haya muerto a los 75 años tras luchar contra una enfermedad.