AUTORES ADAPTADOS

Carmen Mola: «Si le das El Quijote a un adolescente, acabas con un lector; si comienza con Harry Potter llegará al Quijote»

Carmen Mola explora las aristas del mal en 'Los huérfanos', su nueva novela

"El 'thriller' ha ayudado a cambiar la percepción de la Guardia Civil, se les veía como señores barrigones con tricornio y ahora, a la UCO, como un cuerpo de élite"

Carmen Mola
Antonio Mercero, Jorge Díaz y Agustín Martínez. (Javier Ocaña)
Paula M. Gonzálvez

Carmen Mola vuelve a acelerar el pulso, aunque esta vez lo hace explorando las aristas del mal desde la perspectiva misma de los criminales con Los huérfanos (Planeta). En la novela, una ambiciosa ficción que conecta la crudeza de un orfanato de Belfast con el entramado de mafias en la Costa del Sol, Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero firman un thriller que pone a prueba la resiliencia del lector al cuestionar dónde nace la crueldad humana. En una entrevista con COOL, el trío de autores se adentra en las inquietudes y contradicciones que vertebran la sociedad contemporánea.

Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero reflexionan sobre las servidumbres de la ficción contemporánea y reivindican una libertad creativa absoluta y la necesidad de contar historias crudas sin someterse a la espada de Damocles de la cultura de la cancelación. La charla deriva hacia las fracturas del sistema: analizan el desplome del rendimiento académico reflejado en los últimos datos del informe PISA en España y cargan contra ese elitismo sectario que persiste en patrimonializar la lectura como un fetiche de superioridad intelectual, y que olvida que la verdadera literatura también habita en el entretenimiento popular.

Asimismo, Carmen Mola echa la vista atrás para calibrar el impacto cultural del género policiaco. Los escritores desglosan cómo la narrativa negra ha sido determinante para transformar la percepción pública de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ante los ojos del gran público.

¿Por qué creéis que se os da bien manejar personajes tan depravados?

Bueno, no sé si los manejamos bien. Ojalá sí. Lo que sí intentamos es buscar toda la humanidad posible en todos esos personajes que están en la zona oscura, como los huérfanos. Contar de dónde vienen, por qué son como son y por qué hacen lo que hacen. Eso da verosimilitud al personaje, realismo.

¿Cuesta mucho encontrar la humanidad en este tipo de personajes?

Nunca he conocido a nadie que diga ‘yo soy una mala persona’. Todo el mundo tiene justificación para lo que hace. Exceptuando al que sea estrictamente un psicópata, cuando vas a hacer un personaje que tiene comportamientos malvados, tienes que encontrarle la humanidad en otros ámbitos. A veces se la encuentras en que sea un tío que ama a su familia, como Alberto Pastor [Los huérfanos], un tipo preocupado porque Nata no es la hija que quería tener, pero es su hija.

¿Os preocupa que se pueda interpretar y criticar que, al buscar la parte humana del personaje, podáis estar justificando sus actos?

Todo lo contrario. Me preocuparía que nos acusen de hacer personajes de un brochazo, con clichés y estereotipos, y de estar razonados sin intentar entender de dónde vienen y por qué se comportan como se comportan. Tampoco me preocupa que, si abordamos la violencia, se nos pueda acusar de fomentar la violencia. Estás reflejando la violencia que existe en el mundo. Hay una gran diferencia entre mostrar realidades y hacer apología de ellas. Creo que el lector inteligente lo sabe distinguir.

«Cada autor tiene que lanzarse a la historia que cree que debe contar, y contarla sin miedo a nada, sin miedo a cancelaciones o represalias»

Precisamente ese es un debate recurrente, sobre la libertad creativa. Hay feministas que cancelan que exista una violación en una película, por ejemplo, aunque sea una realidad que las violaciones existen. ¿Qué opináis de esto?

La libertad creativa no tiene frontera. Cada autor tiene que lanzarse a la historia que cree que debe contar, y contarla sin miedo a nada, sin miedo a cancelaciones o represalias. Luego, por otro lado, sí es verdad que hay tendencias en el arte, en la sociedad, que generalizan en exceso determinadas cosas. Por ejemplo, si en todas las novelas negras la víctima es una mujer, y es violada, tampoco es un reflejo realista de la sociedad. Los propios autores deben intentar, de forma natural, aportar otro tipo de historias, otro tipo de víctimas (en el caso de la novela negra o el thriller).

¿Quizás habría que calificar las novelas, como las películas, en relación a la edad?

La literatura es otro mundo. El audiovisual es más invasivo. No soy partidario de las clasificaciones por edad, la madurez del lector es muy distinta. A lo mejor chavales o chicos de 14 años que leen a Carmen Mola lo disfrutan, y a otros con 14 años no les interesa. Igual tiene que ver más con la supervisión de los adultos, que los padres de los menores estén pendientes de qué están leyendo, qué están haciendo.

El informe PISA dice que la educación en España está peor que nunca. ¿Deberían introducirse libros como el vuestro también en la programación y no obligar a un alumno de un instituto a leer a Galdós?

Hay profesores que lo hacen [por iniciativa propia, no por el programa educativo]. Muchos nos han dicho que tienen a sus alumnos de 2º de Bachillerato leyendo La novia gitana, y algunos han seguido con toda la serie porque les estás ofreciendo algo que les interesa más que el Quijote. Hay que leer el Quijote, pero hay que leerlo porque estás preparado para hacerlo. Si le das el Quijote a un niño de 12 años, estás acabando con un lector. Con Los futbolísimos se lo pasa en grande, le lleva a Harry Potter y así llega al Quijote.

«Hay una clara falta de medios en la educación pública. Cada año, el informe PISA va señalando una disminución mayor, los chavales están perdiendo comprensión lectora»

¿Y por qué está peor que nunca la educación en España?

Por un lado, falla la capacidad de concentración. Los 10 minutos que antiguamente se aprovechaban para leer, ahora se aprovechan para ver 20 vídeos. Si me pasa a mí, no sé cómo no les va a pasar a los chavales. Sumado a que hay una clara falta de medios en la educación pública: hay demasiados alumnos, y eso supone más carga de trabajo para el profesor. Creo que el camino es un poco el modelo de la educación en Escandinavia, pero se necesitan medios para llevarlo a cabo. Cada año, el informe PISA va señalando una disminución mayor, los chavales están perdiendo comprensión lectora. Los niños de la era digital están acostumbrados a otro tipo de relación con la escritura: más breve, más fragmentada, más rápida, y les cuesta mucho concentrarse en un texto extenso (con extenso te hablo de un folio o medio folio). Además, tienen unas capacidades mentales y personales diferentes diferentes. Son impacientes, buscan la gratificación inmediata.

¿Existe, quizás, la paradoja de que, justo ahora que se está leyendo más, la comprensión lectora cada vez es menor?

Antonio Mercero: Sé que los índices dicen que se está leyendo más, pero no es esa mi percepción.

Jorge Díaz: Quizás habría que ver quién está leyendo más.

Agustín Martínez: Yo sí que creo que hay razones para creer que se está leyendo más. El sector de gente que entiende la novela como un entretenimiento y no lo asocia a lo intelectual, sino a disfrutar como lector, es cada vez más grande.

«Nosotros no somos nada sectarios. Leemos a Proust y a Santiago Díaz»

¿Y qué os parece ese elitismo de quien sí lo asocia a lo intelectual y dice ‘no leo best-sellers’, como si hacerlo significara ser un lector de segunda?

Nosotros no somos nada sectarios. Leemos a Proust y a Santiago Díaz. Leemos todo, y eso también lo hace mucha gente.

Como guionistas, vuestra narrativa tiene un tono muy audiovisual. ¿Desarrolláis vuestros personajes imaginándolos con el perfil de algún actor o actriz?

Qué va, ni siquiera cuando escribimos guiones. Es como abonarse a la frustración; nunca vas a tener al actor que querrías. Todos queremos a Leonardo DiCaprio. Incluso con los guiones, cuando nos preguntan qué edad tiene un personaje, lo mejor es decir que tenga la misma que el actor que lo va a interpretar. ¿Por qué te voy a decir que tiene 60 si después lo va a hacer Jose Coronado?

«El ‘thriller’ ha ayudado a cambiar la percepción de la Guardia Civil, se les veía como señores barrigones con tricornio y ahora, a la UCO, como un cuerpo de élite»

¿Cómo es el proceso de documentación con la Guardia Civil, por ejemplo, para escribir un thriller?

Nosotros teníamos nuestros contactos porque ya habíamos trabajado en series policíacas, y el acceso a ellos es bastante rápido. Si fuese nuestra primera vez, lo habitual es escribir para pedir información, y a ellos les gusta ayudar. Se prestan, e incluso a veces aportan uniformes, helicópteros, coches… Esa es una ayuda más institucional, pero también la hay más a título personal. No son para nada inaccesibles, como tampoco lo es la Policía. Hace tiempo, a ninguno de los cuerpos les gustaba que conocieras cómo funcionaban internamente, pero se dieron cuenta hace unos 15 años de que les resulta muy útil aparecer en novelas, series de televisión y películas, porque traslada una buena imagen y la percepción de la gente sobre el cuerpo cambia. Ha sido especialmente evidente con la Guardia Civil, a la que muchos tenían en la mente como unos señores barrigones con tricornio, mientras que ahora los vemos como a la UCO, un cuerpo de élite superbueno y metido en mil casos.