Daniel Gómez, biólogo gaditano experto en plagas: «Si se posa un avispón asiático sobre nosotros, lo mejor es dejar que se vaya solo»
A veces los metemos en el mismo saco pero el avispón asiático y el oriental tienen unas diferencias que se aprecian a simple vista. Conocerlas es fundamental para combatirlos. Por ejemplo, el primero es casi negro y con los extremos de las patas amarillos, el segundo un cuerpo rojizo o castaño.
De hecho, Daniel Gómez, biólogo gaditano experto en plagas, explica que tampoco construyen sus nidos de la misma manera ni buscan alimento con idénticas estrategias. Eso hace que reconocerlos sea fundamental para entender cómo actúan en las ciudades.
Además, el experto ha pedido calma a la hora de defendernos porque no hay evidencia de que el avispón asiático sea más agresivo. Aunque difícilmente pongan en riesgo la vida humana, el consejo siempre es el mismo: «Si se posa un avispón asiático sobre nosotros, lo mejor es dejar que se vaya solo».
Qué riesgo tiene la picadura del avispón asiático y del oriental, según un experto
El avispón asiático es una plaga que merece la pena combatir, pero eso no significa que sea un gran riesgo para la vida humana. En la mayoría de los casos basta con dejarlo tranquilo.
Conocido científicamente como Vespa velutina, destaca por construir nidos muy grandes en los árboles, aunque también pueden aparecer en farolas o fachadas.
Como advierte Gómez, el problema en las zonas urbanas es que podemos alterarlos accidentalmente con una poda a una obra. Aquí es donde está el peligro. Acercarse demasiado a un nido puede provocar picaduras múltiples y eso sí que es peligroso.
En el caso del avispón oriental, Vespa orientalis, aprovecha el suelo, oquedades y estructuras. De hecho, su facilidad para ocupar grietas de muros, tejados y huecos de edificios es lo que contribuye a explicar su adaptación a los entornos urbanos.
Respecto a las picaduras, el biólogo destaca el dolor que pueden provocar y sitúa las reacciones alérgicas graves al veneno entre los principales peligros para las personas.
Cómo diferenciar al avispón asiático del oriental, según el biólogo Daniel Gómez
El color es uno de los rasgos que permiten diferenciar ambas especies, según Daniel Gómez: «El avispón oriental se puede distinguir fácilmente por su cuerpo con un tono rojizo o castaño y una franja amarilla más marcada en el abdómen».
«Es muy común que la gente confunda el avispón oriental con el avispón asiático. Es una confusión comprensible porque se trata de dos especies invasoras de avispones, y, a fin de cuentas, Asia está en oriente…», explica Gómez en una entrevista con ABC.
En el caso del asiático, el experto describe un «cuerpo casi negro aterciopelado, una banda ancha naranja-amarillenta cerca del extremo del abdomen, cara anaranjada y los extremos de las patas amarillas».
Cómo se expande por España la plaga de avispones y cómo afectan a las abejas
El avispón asiático comenzó a detectarse en el País Vasco y Navarra en 2010. Desde entonces se ha extendido por el norte y la fachada atlántica, aunque Gómez recuerda que también ha conseguido anidar en Los Barrios, en Cádiz, y Alhaurín de la Torre, en Málaga.
Por su parte, el oriental se detectó en Algeciras en 2018, después de un aviso en Valencia en 2012. Desde el foco gaditano ha avanzado por Andalucía, aprovechando las posibilidades de refugio y alimentación que ofrecen las ciudades.
Aunque no sean el mismo avispón, sí que tienen características comunes. Por ejemplo, buscan azúcares para los adultos y proteínas para las larvas. Sin embargo, el asiático ejerce una presión especialmente intensa sobre las colmenas.
Además, el oriental es más oportunista y consume restos orgánicos y carroña, aunque también mata abejas. De hecho, Gómez destaca un comportamiento especialmente grave: «No todas las abejas que mata acaban sirviendo de alimento a sus larvas, sino que continúa matando abejas y abandonándolas».