Las autoridades forestales de Castilla y León advierten: si recoges setas y te las llevas en una bolsa de plástico, te pueden poner una multa de hasta 1.000€
La temporada de setas vuelve a llevar a numerosos aficionados al monte de Castilla y León. No obstante, recogerlas no consiste únicamente en localizar ejemplares comestibles.
En las zonas reguladas existen normas específicas sobre cómo recolectarlas y transportarlas, entre ellas una prohibición que afecta directamente a las bolsas de plástico.
Esto es lo que pasa si recoges setas y las llevas en una bolsa de plástico
El programa MICOCYL, que gestiona zonas reguladas para el aprovechamiento micológico en Castilla y León, establece expresamente que las setas deben transportarse en cestas o recipientes que permitan su aireación. La utilización de bolsas de plástico está prohibida porque impiden la transpiración y la salida de las esporas.
Por tanto, llevar una bolsa de plástico durante una jornada de recolección no es una simple cuestión de comodidad. En los terrenos sometidos a regulación micológica, el recolector debe respetar las condiciones establecidas para la actividad y utilizar un recipiente adecuado.
El titular del permiso también tiene la obligación de cumplir tanto las condiciones generales como las particulares de cada área. MICOCYL advierte de que cada parque o acotado puede establecer reglas específicas, por lo que recomienda informarse antes de adquirir la autorización correspondiente.
El incumplimiento de las normas puede tener consecuencias económicas: el artículo 74 de la Ley 43/2003, de 21 de noviembre, de Montes, establece multas de entre 100 y 1.000 euros para las infracciones leves.
La cuantía concreta depende de las circunstancias del caso y debe respetar los criterios de proporcionalidad previstos en la propia ley.
¿Por qué está prohibido recoger setas con bolsas de plástico?
La razón que recoge MICOCYL está relacionada con la conservación del recurso micológico. Las bolsas de plástico no permiten una correcta ventilación de las setas y dificultan la caída de las esporas al exterior.
La normativa intenta evitar que se produzcan daños en el monte. Está prohibido rastrillar el suelo o perjudicar el micelio de los hongos, así como estropear ejemplares de otras especies que no vayan a recolectarse.
Cuando se arranca una seta con todo el pie, además, el recolector debe dejar el terreno en su estado original y rellenar con tierra el agujero producido.
Estas reglas buscan que la recogida de setas no comprometa la regeneración del recurso ni altere innecesariamente el ecosistema forestal.
¿Qué otras normas hay que cumplir al recoger setas en Castilla y León?
El uso del recipiente adecuado no es la única condición. En las zonas reguladas, todas las personas que recolecten setas deben disponer del correspondiente permiso. Los menores de 14 años están exentos, pero tienen que acudir acompañados de un adulto autorizado.
El permiso es personal e intransferible y debe mostrarse junto con un documento identificativo cuando lo solicite el personal de vigilancia o la autoridad competente.
También está prohibida la recolección durante la noche, desde la puesta de sol hasta el amanecer. Además, no se permite recoger setas en zonas y horarios afectados por determinadas operaciones forestales o por cacerías colectivas autorizadas.
MICOCYL recomienda recoger únicamente las especies que se conozcan, respetar los ejemplares demasiado pequeños o envejecidos y no superar la cantidad autorizada por el permiso. La página oficial también recuerda que cada zona puede contar con condiciones particulares de recolección.