Ni tomillo ni romero: la mejor planta aromática que convierte a tu terraza en un escudo natural contra plagas e insectos
Tener plantas aromáticas en la terraza permite dar un toque de color y aroma al espacio, pero algunas especies pueden cumplir también una función en el cuidado del resto de plantas.
Es el caso de la mejorana, una hierba que se puede cultivar en maceta y que, por sus características, puede contribuir a mantener alejados determinados insectos.
Más allá del conocido romero o el tomillo, la mejorana es una opción interesante para quienes buscan una aromática que ocupe poco espacio, tolere bien los periodos de sequía y pueda convivir con otras plantas.
Su presencia incluso favorece la llegada de polinizadores, por lo que puede integrarse fácilmente en una terraza o jardín.
La mejorana, una aromática que ayuda frente a determinadas plagas
La mejorana, cuyo nombre científico es Origanum majorana, pertenece a la familia de las lamiáceas y está emparentada con el orégano. Es una planta herbácea de mata compacta y espesa que normalmente no supera los 60 centímetros de altura, una característica que facilita su cultivo en recipientes.
Su interés para el jardín no se limita a su aspecto ornamental. MaQu señala que plantar mejorana alrededor de otras especies puede ayudar a protegerlas de plagas habituales como los pulgones y los mosquitos.
Asimismo, la planta es atractiva para abejas, mariposas y otros insectos beneficiosos, especialmente durante su floración.
Este efecto debe entenderse como una ayuda dentro del cuidado de las plantas, no como un método capaz de eliminar por completo las plagas. Eurogarden explica que intercalar aromáticas entre los cultivos puede desorientar a determinados organismos que localizan sus plantas huésped mediante la vista o el olfato.
Por eso, estas especies pueden formar parte de una estrategia preventiva, aunque no impiden que aparezcan problemas y sea necesario actuar sobre ellos.
Cómo cuidar la mejorana en una terraza
Para que la mejorana crezca correctamente, la ubicación es especialmente importante. Esta planta procede de zonas de clima soleado y seco y necesita al menos seis horas de luz solar directa al día.
Su rango de temperatura ideal se sitúa entre los 18 y los 25 grados, mientras que las heladas pueden dañarla, por lo que en las zonas frías conviene protegerla o trasladarla al interior si está cultivada en maceta.
El suelo también debe facilitar la evacuación del agua. La mejorana se adapta a terrenos calcáreos y poco fértiles, pero necesita un sustrato aireado y con buen drenaje. Si se cultiva en un recipiente, es recomendable colocar una capa de grava o arcilla expandida en la base y utilizar un sustrato para plantas de exterior o aromáticas que incorpore arena.
El riego debe ser moderado y aumentar durante el verano, especialmente cuando la planta está en maceta, aunque siempre hay que evitar los encharcamientos. La mejorana tolera bastante bien la sequía, mientras que el exceso de humedad puede favorecer problemas en las raíces.
Otras plantas aromáticas que pueden ayudar contra las plagas
La mejorana puede compartir espacio con otras aromáticas utilizadas para prevenir la presencia de determinadas plagas. Eurogarden destaca el romero y el tomillo, dos especies fáciles de cultivar que pueden ayudar a mantener alejados algunos insectos.
La menta, la salvia, el anís, el cilantro y el perejil, cada una con distintas funciones dentro del jardín o el huerto, ayudan igualmente.