MODA

Céline Dion rompe a llorar en su vuelta a los escenarios tras superar su complicada enfermedad

Celine Dion en París
Céline Dion. (Foto: EP)
Javi Fernández

Después de seis años alejada de los escenarios, Céline Dion ha vuelto a coger un micrófono y a hacer gala de la voz que la ha convertido en una auténtica diva de la música. La cantante canadiense ha regresado por todo lo alto con su residencia en París, compuesta por 26 exclusivos shows, cuyas entradas comenzaron a venderse a gran velocidad hasta rozar el sold out. En total, está previsto que alrededor de 800.000 espectadores puedan disfrutar de su regreso. Y cuando salió al escenario dejó claras dos cosas: que su voz sigue siendo una de las grandes de la música y que su incondicional amor por la moda permanece intacto.

Fue en el escenario de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de París 2024 cuando la artista reapareció sobre la Torre Eiffel para interpretar Hymne à l’amour de Edith Piaf. Lo hacía después de atravesar una dura etapa luchando contra el síndrome de la persona rígida, una enfermedad que le provocó rigidez en los músculos del torso, los brazos y las piernas, además de una mayor sensibilidad al ruido, al tacto y al estrés emocional. Estos síntomas pueden desencadenar espasmos musculares y dejar a una persona sin movimiento, algo que la propia artista mostró en el documental Soy Céline Dion, publicado por la cantante, en el que comparte algunos de los momentos más duros que ha tenido que vivir, incluida una etapa en la que tuvo que desplazarse en silla de ruedas.

Esta mañana, las redes sociales han despertado con cientos de vídeos del primer concierto de la residencia de la canadiense en París. Y hemos comprobado que su regreso no sólo ha sido un derroche de voz, sino también de moda. Este ha sido un momento muy emotivo y, al poco de empezar, la artista no ha podido evitar romper a llorar, mientras el estado se sumía en una enorme ovación.

Para abrir el espectáculo, Céline Dion eligió un vestido custom de Dior, confeccionado en palabra de honor y con un cuerpo ajustado a su figura. La parte superior destaca por el trabajo de pliegues horizontales que recorre el torso, mientras continúa con una falda en el mismo estilo que aporta volumen a las caderas gracias a la superposición de las capas del plisado. De ahí, la silueta cae y se ajusta sutilmente hasta llegar al suelo.

 

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Un estilismo de apertura necesita joyas a la altura y Céline Dion no ha sido menos. La cantante lució una espectacular pieza de alta joyería de Boucheron en la que destaca un diamante talla esmeralda de 10,01 quilates, acompañado por un hilo de diamantes talla baguette y otros diamantes redondos, además de laca negra y oro blanco. El diseño reproduce la geometría octogonal de la Place Vendôme, donde se encuentra la histórica boutique de la maison en el número 26.

Otro cambio de vestuario llegó de la mano de uno de los momentos más esperados de la noche. Céline Dion interpretó la canción que la lanzó al estrellato y que terminó de convertirla en una auténtica diva de la música con un diseño negro de Schiaparelli. Lejos de recurrir a estampados exagerados, el modelo está ornamentado con una serie de aplicaciones plateadas y brillantes que se posan sobre un corte ajustado y perfilan las aberturas del diseño.

El tercer estilismo, también hecho a medida, lleva la firma de Tom Ford. El corte deja a la vista una silueta larga y se aleja de los dos anteriores, ya que se posa de una manera mucho más liviana sobre el cuerpo. La creación destaca por estar salpicada de puntos de brillo que, con el reflejo de los focos, aportan ese toque de lujo que siempre busca la canadiense. La pieza parece partir de una referencia reciente de pasarela de la firma, adaptada para Céline Dion en una versión oscura y mucho más escénica.

En este primer concierto de los 26 que tiene programados, hemos visto a una Céline Dion que ha tenido que adaptar las canciones a la nueva realidad de su voz. Pero hay algo que no ha cambiado: su presencia sobre el escenario. La canadiense ha vuelto a demostrar que, incluso después de una de las etapas más complicadas de su vida, sigue siendo capaz de unir como pocas la emoción de la música con el espectáculo y la moda.