OMODA MADRID ES MODA

Madrid es Moda llega a su fin con cuatro firmas canarias: sus diseñadores nos desvelan cómo transforman la moda en arte

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Aurelia Gil, Ogadenia Couture y Pedro Palmas y la propuesta de lencería nupcial de Gonzalez. (Foto: Pablo Paniagua)
Lucía Lera
  • Lucía Lera
  • Periodista especializada en viajes, belleza y estilo de vida. Al terminar la carrera entendí que quería convertir mi vocación en mi forma de vida, y desde entonces el periodismo se ha convertido en el lugar desde el que contar historias, descubrir lugares y conectar con personas. A lo largo de este camino he colaborado con distintas cabeceras, confirmando en cada artículo que elegí la profesión adecuada.

Hay sinergias que impulsan la evolución, y la que surge entre la moda y las diferentes disciplinas artísticas es una de ellas. De ella surge la colaboración entre Gran Canaria Moda Cálida y en el marco de OMODA Madrid es Moda, una iniciativa donde las protagonistas son las diferentes colecciones nupciales de Aurelia Gil, Ogadenia Couture y Pedro Palmas y la propuesta de lencería nupcial de Gonzalez. Cuatro colecciones con raíces canarias que viajan a la capital a través de un concepto creativo y visual, con performances, colecciones y que suponen una excusa para. Todo ello en el marco de Madrid es Moda, una iniciativa que nació con el propósito de acercar la moda de autor a la ciudad, conectar a los creadores con las personas y convertir Madrid en el escenario donde descubrir, vivir y celebrar el diseño español. 

La célebre sentencia de «el arte por el arte» es mucho más que una filosofía ideada y moldeada durante siglos, también es el argumento que puede llevar a diferentes disciplinas a crear nuevos universos creativos. Es el caso de esta exclusiva muestra, presentada por Minerva Alonso, consejera de Gobierno de Desarrollo Económico, Industria, Comercio y Artesanía del Cabildo de Gran Canaria, como una acción que busca acercar la insularidad de los diseñadores canarios a un escenario como es Madrid. En ella la moda explora nuevos territorios: se sirve de la pintura, la literatura, la arquitectura y la fotografía para dar forma a diferentes colecciones con una raíz común. Muestras expositivas que han dejado de lado la pasarela para exponerse como auténticas obras de arte, valga la redundancia.

Gran Canaria Moda Cálida y OMODA Madrid es Moda: las firmas

Pedro Palmas

Pedro Palmas ha sido un todoterreno en su carrera, llevando a su estudio colecciones que abarcan desde la moda nupcial hasta las colecciones de baño, el fuerte estilístico de la isla. Entre tanto sube y baja, hay colecciones que invitan a entrar en calma, «como es el caso de la colección Silencio», nos cuenta. Inspirada en los edificios más emblemáticos de Madrid, en esta colección los vestidos adquieren la influencia arquitectónica de una ciudad que junta lo clásico con lo vanguardista. «Paseamos por la calle y no nos damos cuenta de las obras de arte que tenemos entre nosotros», explica el diseñador. 

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Pedro Palmas. (Foto: Pablo Paniagua)

Y las prendas no están solas, sino que se desenvuelven con aire castizo acompañadas de grandes fotografías artísticas de los edificios donde surge su inspiración. Esta colección ha sido posible gracias al trabajo colaborativo del diseñador con el fotógrafo – y amigo – Ramón Verdugo. «Habíamos hecho catálogos, porque es mi fotógrafo de cabecera, pero nunca habíamos trabajado en este formato», apunta. También ha sido su primer lanzamiento de una colección fuera de las pasarelas, como una exposición, aunque nos confiesa que es lo que esta colección requería, ya que «me permite trabajar de una manera más expositiva explicativa, visual y estática. No trabajas sensaciones, sino que puedes experimentar con la creación».

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Pedro Palmas. (Foto: Pablo Paniagua)

Al mirar con atención, hay algo fácilmente reconocible en cada una de las piezas. «Hemos seleccionado algunos edificios que nos han parecido representativos para trabajar la fusión de moda, arquitectura y fotografía». Entre estos edificios se encuentra un reconocible edificio Metrópoli, el edificio de Torres Blancas, las cuatro Torres o el museo ABC.

Ogadenia Couture

De la fotografía saltamos a la pintura de la mano de Ogadenia Couture. Sus vestidos nupciales y de madrina se convierten en frescos que portan diferentes paisajes de Gran Canaria, desde los campos de flores hasta las marismas. «La idea de pintar un vestido de novia surge del recicling, de dar una segunda vida al vestido tras la boda», explica la diseñadora. Por ello, unió fuerzas con el artista Emilio Almoguera, nacido en Madrid pero residente en Canarias desde hace varias décadas. 

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Ogadenia Couture. (Foto: Pablo Paniagua)

La relación entre ambos es más profunda que la que muestra la sensibilidad de la colaboración, «es el padre de mi primera pareja y con quien yo visité Madrid por primera vez y aquí me impregné por el mundo de la moda. El artista fue quien me inspiró con 18 años para empezar en el mundo de la moda» y ahora, 30 años después, unen fuerzas en un territorio común para dar forma a una colección conjunta. Antes de la pintura, Ogadenia Couture ya había hecho sinergia con el calado de Ingenio, bordado artesanal tradicional de Gran Canaria y una herencia que lleva en su familia generaciones, «mi bisabuela nos lo fue enseñando una generación tras otra».

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Ogadenia Couture. (Foto: Pablo Paniagua)

Esta colección invita a disfrutar del arte desde otra perspectiva: «una más dinámica. Siempre vemos el arte como algo fijo que tienes que ir a visitar, algo inamovible. Ahora se trata de que puedas salir a la calle y llevar tu cuadro en movimiento», una reflexión que invita a reflexionar sobre la frase de «ir vestida como un cuadro».

Aurelia Gil

La arquitectura del patronaje toma, a escasos metros, la muestra de Aurelia Gil. La diseñadora ha querido trasladar a este encuentro de la moda una muestra que arranca desde lo más simple, en los primeros bocetos del diseño, avanza por el esqueleto de un vestido y culmina en cómo pule los detalles del proceso de creación de cada muestra. 

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Aurelia Gil. (Foto: Pablo Paniagua)

«Hemos traído novias reales porque en ellas está lo más especial de nuestro trabajo, adaptando quienes son ellas con mi estilo. Lo más especial de hacer un vestido es que es algo diseñado específicamente para ellas». Todo ello bajo el paraguas de la Colección Cero, el punto desde donde siempre se comienza a trabajar con una novia.

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Aurelia Gil. (Foto: Pablo Paniagua)

«Para mi el vestido de novia no es solo lo que implica vestirte, tienes que ser tú con lo que tú quieres. Vas a una diseñadora y le pides todo, y ver cómo confían en ti es una responsabilidad… de tu nombre no se olvidan nunca y conseguir hacer lo que esperan sin escapar de ti es difícil». No es una pasarela al uso, sino como bien lo describe la diseñadora, es «un desfile performativo, discernido y abierto al error que nos lleva a divertirnos». 

Gonzales

El vestido de novia no es solo lo que se ve, y de eso Carmen sabe de sobra. Ella es la diseñadora de la firma de lencería nupcial Gonzales y la encargada de dar vida a la colección 27 de la firma, denominada Mrría. «Es la versión contemporánea de Mrría, una novela de un escritor canario emblemático que narra una especie de romance en un pueblo donde ella no habla, sino que toda la gente habla con ella». En base a esta narrativa, la colección lanza al público la pregunta de cómo sería esta situación hoy en día.

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Gonzales. (Foto: Pablo Paniagua)

Esta colección se distribuye en cinco arquetipos que enlazan las diferentes prendas. «Empezamos por la mujer deseada, que lleva más vinilo, tejidos más suaves y amorosas». Después viene el estigma, en referencia a ese pueblo de la novela donde las mujeres iban de negro con sus pañuelos.

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Gonzales. (Foto: Pablo Paniagua)

«Luego viene la representación del niño que ella perdió», con prendas más clásicas que portan una virgen. «La erosión viene dada por el amarillo y el azufre de Canarias, y la sal representa lo que queda de la persona después de haber sido despojada de todo». Un trabajo debut en consonancia con otro arte, ya que nunca antes el ingenio de Gonzales se había cruzado con el compendio de las islas.