Embarazo

Café en el embarazo: ¿por qué la cafeína puede ser dañina para la madre y el bebé?

El café en el embarazo puede ser todo un riesgo ya que afecta tanto al cuerpo de la madre, como al cuerpo del bebé en desarrollo.

café embarazo
Descubre cuáles son los riesgos de tomar café durante el embarazo

Muchas son las personas que no pueden comenzar su día sin una buena taza de café, pero el consumo de esta bebida requiere una atención especial durante el embarazo. Esto se debe a que el café, cuando se toma de manera exagerada, puede causar problemas a la madre y, especialmente, al bebé. Os explicamos ahora los motivos de los peligros del café en el embarazo.

Café en el embarazo: ¿por qué la cafeína puede ser dañina para la madre y el bebé?

café embarazo

Idealmente, las mujeres embarazadas deberían reemplazar el café normal con café descafeinado. Para las mujeres embarazadas que no soportan un descafeinado y que necesitan del aroma y sabor de un buen café, es recomendado no exceder los 200 miligramos de cafeína por día.

Pensemos que un café espresso corto, tiene unos 64 miligramos de cafeína. De modo que lo que tenemos que hacer es verificar la cantidad de este elemento, ya que puede variar entre los tipos de granos y la producción de la bebida. Es importante recordar que los productos descafeinados también contienen cafeína, aunque en una cantidad mucho menor.

Cómo afecta el café en el cuerpo de la embarazada

Cuando se consume demasiada cafeína, aumentan la frecuencia cardíaca y el metabolismo corporal. Razones por las cuales el uso en grandes cantidades puede causar agitación y dificultad para dormir.

Beber demasiado café también causa una mayor vasoconstricción, que es la disminución del diámetro de los vasos sanguíneos. Para las mujeres embarazadas, esto es problemático, ya que puede influir en el desarrollo placentario, disminuyendo el suministro de oxígeno al feto.

No podemos además olvidar que el café, cuando se ingiere en exceso, puede causar dificultades en la absorción de hierro por parte del cuerpo. Sin embargo, este nutriente es esencial para las mujeres embarazadas que necesitan una dosis extra de hierro durante el embarazo.

Cómo afecta el café en el cuerpo del bebé

Para el feto, las consecuencias son más graves. Cuando las mujeres embarazadas consumen café durante el embarazo, la cafeína cruza la placenta y llega al líquido amniótico y al torrente sanguíneo del bebé.

El hígado del bebé todavía no está maduro, de modo que le costará más metabolizar este elemento y con ello, el impacto será mayor.

Por otro lado, tomar café durante el embarazo puede causar un aumento en la frecuencia cardíaca del bebé y, en algunos casos, arritmias. Si se consume en grandes cantidades, puede conducir al síndrome de abstinencia, similar a lo que sucede con cualquier medicamento.

Si se supera la dosis marcada de 200 mg por día, se corre el riesgo de aumentar la incidencia de parto prematuro y bajo peso al nacer. Otra información importante es que el consumo inmediato de 200 mg de cafeína puede reducir el flujo sanguíneo placentario hasta en un 25%.

Cómo reducir el consumo de café

Además del consumo de café, los alimentos a base de cafeína también deben evitarse durante el embarazo. Entre los alimentos que contienen café, podemos encontrar las hojas de té verde, el cacao, el guaraná, la yerba mate y muchos alimentos industrializados, principalmente los refrescos.

Las mujeres que tienen la costumbre de consumir muchos alimentos ricos en cafeína deben ser conscientes, ya que la falta de cafeína tiende a causar síntomas de abstinencia en los primeros días.

Es posible experimentar debilidad, mareos, fatiga y dolor de cabeza, de modo que lo mejor es reducir gradualmente su consumo de cafeína de la siguiente manera:

  • Reduce gradualmente la cantidad de café que consumes durante el día o la cantidad de café soluble para preparar cada bebida.
  • Disminuye la cantidad de cafeína en el té, dejando la bolsa en el agua por menos tiempo;
  • Reemplaza el té negro o verde con hierbas como la manzanilla, la hierba de limón y la menta;
  • No consumas refrescos de ninguna manera, porque además de tener mucho azúcar, acidifican la sangre e interfieren con la absorción de calcio, un nutriente directamente involucrado en el crecimiento óseo. Además, muchos refrescos tienen benceno, un carcinógeno y tinte amarillo tartrazina (asociado con alergias respiratorias) en su composición;
  • Disminuye gradualmente la cantidad de chocolate que se consume durante el día.

Lo último en Bebés

Últimas noticias