Lactancia materna

El bebé llora cuando toma el pecho: Motivos y qué podemos hacer

Una mala posición, el sabor de la leche o que tenga reflujo, son algunos de los motivos por los que el bebé puede llorar cuando toma el pecho.

bebé llora pecho
Los motivos por los que tu bebé llora cuando toma el pecho

Durante la lactancia materna, suele crearse un vínculo especial entre la madre y el bebé. El momento de dar el pecho, suele ser bastante íntimo y además tranquilo, procurando que el bebé se sienta cómodo para que se pueda alimentar de la manera correcta, pero en ocasiones es posible que veamos como bebé llora mientras toma el pecho. ¿Cuáles son los motivos? ¿Qué podemos hacer?.

El bebé llora cuando toma el pecho: Motivos y qué podemos hacer

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De sobras son conocidos, los beneficios que tiene la lactancia materna para el bebé, gracias a la cual se puede alimentar y desarrollarse, recibiendo todos los nutrientes y vitaminas necesarias para ello y también, puede estar en una conexión más profunda con la madre. Por ello, se presupone que la lactancia es un momento de calma en la que el bebé se limita a comer y a estar tranquilo, por lo suele sorprender bastante cuando a veces se producen momentos en los que amamantar al bebé se convierta en una situación de lloros e intranquilidad.

Para saber cómo se debe actuar, o cómo conseguir que el bebé se calme, deje de llorar y pueda comer tranquilo, debemos conocer la causa o motivo que le ha llevado al lloro y entre las más comunes podemos mencionar:

Posición del bebé

La mejor posición para dar el pecho al bebé suele ser con la madre sentada, o recostada, y con el bebé colocado en el antebrazo de tal manera que su cabeza pueda estar recta y así poder cogerse al pecho al bebé. Si ves que el bebé llora, prueba a cambiarte de postura, tal vez tumbada y de lado en la cama, con el bebé tumbado junto a ti para que tome el pecho. Si ves que entonces no llora será cuestión de asesorarte bien con el pediatra sobre otras posiciones para que puedas alimentar al bebé sin llorar.

Resfriado del bebé

Si el bebé se ha resfriado, es posible que le cueste respirar bien debido a la mucosidad, de modo que también es posible que le cueste comer o se sienta desganado. Debemos consultar al pediatra para saber que terapia de tratamiento le podemos ofrecer al bebé y también puede ser bueno dividir las tomas de modo que podamos ofrecer menor cantidad de leche en muchas más tomas.

Sabor de la leche

Se dice que durante a lactancia es mejor que la madre evite tomar alimentos picantes, los que son ricos en especias y algunos muy específicos como los espárragos, ya que estos pueden alterar el sabor de la leche. No existe una evidencia científica de ello, pero si ves que tu bebé llora y tomas este tipo de alimentos, será cuestión de dejar de tomarlos durante un tiempo para comprobar si realmente son la causa de que el bebé llora cuando le das el pecho.

Olor

Los bebés suelen percibir los aromas y olores de una forma especial y en el caso del olor de la madre, no suelen adaptarse bien a que de repente nos hayamos bañado con un jabón o gel de ducha demasiado perfumado o que tengamos la zona de la piel donde apoyamos al bebé, oliendo a un perfume demasiado intenso. Si el bebé nota un aroma demasiado intenso, que no reconoce como el «aroma de su mamá», puede ponerse a llorar desconsolado, de modo que será mejor ducharse o bañarse con un gel neutro y evitar perfumar la zona del pecho o los brazos cuando coges al bebé para darle de comer.

Aftas en el recién nacido

Es una infección inofensiva y fácil de curar. Sin embargo, irrita mucho a los bebés que pueden tener dificultad para succionar y tragar. Es causada por el hongo Candida albicans , presente en la boca de todos. A veces, sin embargo, ocurren ciertas condiciones que estimulan el crecimiento de este hongo que se vuelve excesivo. Llegando a provocar una serie de síntomas que afectan a la boca, lengua, encías. La candidiasis se manifiesta como una pátina blanca en la lengua, el paladar y, a veces, también en otras áreas de la cavidad bucal como las encías, las amígdalas y las mejillas. La boca también puede aparecer roja e inflamada. Los recién nacidos son más propensos a esta infección porque su sistema inmunológico es inmaduro y los bebés prematuros lo son aún más. En muchos casos, la candidiasis también se extiende a los pezones maternos que parecen agrietados y doloridos. Contactar al médico de inmediato es lo que debemos hacer. Una crema antifúngica puede solucionar tanto la infección de la boca del bebé como la de los senos de la madre para evitar el famoso efecto ping-pong.

Reflujo gastroesofágico

Aunque molesto, el reflujo no es una enfermedad. Se resuelve espontáneamente entre los 18-24 meses de vida del bebé. Entre las causas está la mala funcionalidad del cardias, la válvula que divide el esófago del estómago y garantiza el paso unidireccional de los alimentos. Otras causas son la dieta líquida del bebé, la succión rápida y la formación de ampollas en el esófago. El síntoma más reconocible de reflujo es la regurgitación que también puede ir acompañado de vómitos. Algunas señales de advertencia son falta de apetito o incluso repulsión por la lactancia materna, llanto frecuente, tos e irritabilidad. Los descansos durante la lactancia se encuentran entre los remedios recomendados por los pediatras. La posición acostada del bebé durante la succión, pero también durante media hora después de la comida puede ser también recomendable. Una vez en la cama, es mejor mantenerlo con la cabeza levantada 25-30 ° gracias a los cojines anti-reflujo disponibles en el mercado.

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