La nueva vida del ex Dj hippie de Ibiza: de pasar 13 años en una cueva a residir en un piso con una cresta punk
Aleš Bleha ha decidido irse a vivir a un piso convencional tras ser desalojado de su cueva de Punta Galera

La vida de Aleš Bleha dio un drástico giro hace varias semanas. El que fuera un DJ reputado que llegó a codearse con famosos artistas como Carl Cox fue desalojado de la cueva de Ibiza donde residía al más puro estilo hippie desde hacía más de una década. Tras el deshaucio, su estilo de vida se vio tambaleado por completo, pero ahora ha decidido emprender un nuevo camino mucho más parecido al del resto de los mortales.
Originario de la República checa, este ex productor de música electrónica ha grabado un vídeo mostrando su nueva casa. Ya no vive en una cueva frente al mar y rodeado de residuos, sino en un pequeño piso convencional de la isla pitiusa. «Estoy lleno de energía para una nueva vida», asegura Aleš Bleha en sus redes sociales.
El ex Dj también ha decidido cambiar de apariencia. Ahora le acompaña a todos lados una llamativa cresta verde. «Ahora estoy un poco más punk», afirma desde su nueva vivienda.
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Desalojo de la cueva de Punta Galera
Aleš Bleha se vio obligado a abandonar la cueva de Punta Galera, situada al norte de Ibiza, después de que varios vecinos alertaran a la Policía Local de Sant Antoni de Portmany de que un hombre vivía en este enclave costero protegido. Los agentes se personaron hasta el lugar, per no encontraron a nadie. Tras varios días intentando localizarlo, el ex Dj acudió por decisión propia a las dependencias de la Policía Local, donde fue identificado.
Todo este proceso hizó mella en la salud mental Aleš, quien asegura que ha tenido que ayunar durante varios días para «limpiarme todo el estrés». Por si fuera poco, también ha tenido que enfrentarse a un cáncer agresivo que por suerte ha podido superar gracias al buen trabajo del personal del Hosoital Can Misses.
Lejos queda aquella vida alternativa en los acantilados donde residía en perfecta armonía consigo mismo y sus gatos, con el mar a escasos metros de él y con unas vistas privilegiadas. «Aquí no dejas que el sistema te chupe», explica el Aleš de antes.
Tal fue su comodidad allí que incluso llegó a convertir el lugar en un punto de venta ambulante de zumos y mojitos para todos los curiosos que se acercaban a visitarle.
«Es un claro ejemplo de la vida y naturaleza fusionadas. El verdadero espíritu de la isla bonita. Sin ruidos, sin contaminación, sencillez y humildad», opinaban algunos usuarios en Instagram sobre Bleha.
Aún más lejos queda su década prodigiosa de los años 90, donde fue haciéndose un nombre dentro del mundo de la música en Ibiza y llegó a juntarse con numerosos artistas famosos como Carl Cox, Richie Hawthin o Paul Van Dyk.