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TRIBUNALES

La estafadora del alquiler en Palma: anunciaba pisos inexistentes y fingía ser la propietaria

La acusada consiguió reunir hasta 2.400 euros de las víctimas que se interesaron por alquilar el inmueble

Una mujer que tenía más ganas de conseguir dinero a toda costa que de ayudar a gente necesitada de un techo bajo el que vivir se sienta este lunes en el banquillo de la Audiencia Provincial tras haber sido acusada de estafar a tres personas con el alquiler de un misterioso piso de Palma que realmente no existía.

Todo comenzó cuando la presunta autora de los hechos, que lleva en prisión provisional desde febrero y que ha sido condenada anteriormente por otras estafas, publicó un anuncio en un portal inmobiliario del alquiler de un piso del que fingía ser la propietaria.

Las peticiones par hacerse con la vivienda no tardaron en llegar. Al menos tres personas le contactaron para interesarse con la oferta, pero una de ellas resalta sobre las demás. Fue una mujer viuda, con un hijo pequeño y escasos recursos económicos, la que, en enero de 2025, la primera en interesarse por el piso.

Para tratar de llegar a un acuerdo con la estafadora, la víctima se trasladó hasta la papelería en la que trabajaba la acusada y le hizo una primera entrega de 800 euros como reserva. Días después le entregó otros 800 euros en concepto de alquiler. Posteriormente recibió un borrador del contrato de alquiler.

La ahora procesada intentó aprovechar la ocasión y llegó incluso a ofrecerle la venta del piso inexistente. Para ello, le dijo, debería pagarle 5.000 euros de entrada, pero la perjudicada no llegó a ser capaz de reunir la cantidad exigida.

Al ver que no podía llegar a la cantidad que se le pedía, la víctima le pidió a la acusada que se pusiera «la mano en el corazón» y le ayudara con sus dificultades económicas. «Sabes que tengo un hijo yo sola, soy viuda, hasta presté para poder darte los 1.600 euros. Ahora no cuento con nada. Estoy al borde de la locura, tengo a mi madre enferma en Colombia y no tengo ni para sus medicamentos. Por favor, ponte la mano en el corazón», le escribió.

Tras varias comprobaciones, la víctima finalmente se dio cuenta de que las fotos del piso correspondían al anuncio de otro inmueble ubicado en Córdoba. Lo mismo ocurrió con otras dos personas que también se interesaron en alquiler la vivienda.

De hecho, otra víctima también acudió a la papelería de la estafadora y le entregó 800 euros como fianza. Poco después comenzaron a sospechar del fraude, al comprobar que las fotos del anuncio no se correspondían con la finca anunciada y que, además, una amiga suya había pagado una fianza por la misma vivienda.

Es por ello que volvieron a la papelería para hablar con la acusada, quien les devolvió 300 euros y les comunicó que las gestiones las llevaría a partir de entonces su hijo y su hermano. Sin embargo, pese a las sospechas, firmaron un nuevo precontrato y volvieron a entregarle a la acusada los 300 euros que les acababa de devolver.

Después se dirigieron hasta el piso, cuyo morador les manifestó que estaba alquilado desde hacía tiempo con una inmobiliaria y que no eran las primeras personas que venían a preguntar por lo mismo. Al comprobar el registro de la propiedad, los perjudicaron constataron que no existía ningún inmueble a nombre de la acusada.

Por todos estos hechos, la Fiscalía solicita que la procesada sea condenada al cinco años y tres meses de prisión y al pago de una indemnización de 2.400 euros (la cantidad total defraudada) como supuesta autora de dos delitos de estafa.