BALEARES

Un justiciero da una paliza al uruguayo que reventó la boca a una dependienta en una tienda de Palma

La justicia callejera fue impuesta por un joven culturista que dice que: "Me hirvió la sangre” al ver lo que le hizo a la mujer

justiciero uruguayo Palma
Julio Bastida

Palma vuelve a ser escenario de un episodio de violencia que ha sacudido a vecinos y comerciantes, aunque esta vez con un giro inesperado: el agresor terminó siendo agredido en un caso que ya muchos califican como justicia callejera en Palma.

Un fornido culturista de la zona del parque de Ses Veles protagonizó en la mañana de este jueves un acto. Algunos vecinos consideran esto una respuesta a la creciente inseguridad en Palma, tras encontrarse con el hombre detenido horas antes por una brutal agresión a una dependienta. «Fue leer la noticia y no pude evitarlo. Me hirvió la sangre», habría comentado el vecino, según testigos, tras conocer el caso difundido por medios locales.

El cruce entre ambos se produjo a primera hora del día. El joven culturista reconoció al individuo, un hombre de 30 años, señalado por haber cometido un robo con violencia en Palma tras atacar a una trabajadora por negarle unas simples golosinas. Sin mediar apenas palabra, el vecino le propinó un contundente golpe que lo dejó tendido en el suelo.

Según fuentes presenciales, el agresor portaba todavía el objeto utilizado previamente para intimidar: un tubo metálico. Este fue arrebatado y le partió el mismo en dos en la cabeza, dejándolo tendido en el suelo lloriqueando.

Tras la agresión, el culturista abandonó el lugar dejando una advertencia que algunos testigos aseguran haber escuchado: «Si vuelves a pegar a la gente… volveré». Los hechos se remontan a la tarde anterior, en torno a las 17:30 horas, en una céntrica calle de Palma, donde tuvo lugar el ataque inicial que ha generado gran indignación vecinal. El ahora detenido entró en un establecimiento y tomó tres golosinas sin pagar. Cuando la dependienta le recriminó su actitud, la reacción fue inmediata y violenta: un puñetazo en la boca que provocó una herida sangrante, dejando a la víctima conmocionada.

La escena generó pánico entre los presentes, especialmente al comprobar que el individuo portaba un arma improvisada, un tubo metálico de gran tamaño, con el que amenazaba a los transeúntes. Alertados por varios ciudadanos, agentes de la Policía Local de Palma iniciaron una persecución a pie. Finalmente, lograron interceptarlo a pocos metros del lugar, obligándole a soltar el objeto antes de proceder a su detención policial.

El detenido fue trasladado a dependencias de la Policía Nacional, mientras que la víctima recibió asistencia y fue informada de la necesidad de atención médica por las lesiones en la boca sufridas durante la agresión. Este suceso, sumado al posterior episodio de venganza vecinal, ha disparado la preocupación por la seguridad en el centro de Palma.

Comerciantes y residentes denuncian un aumento de incidentes relacionados con individuos conflictivos. «Esto no puede seguir así. «Hoy ha sido una dependienta, mañana puede ser cualquiera», señalaba un comerciante afectado por la situación.

El caso ha abierto un intenso debate sobre la justicia por mano propia, frente a la creciente sensación de inseguridad. Mientras las autoridades investigan lo ocurrido, la ciudad amanece con una inquietante realidad: la violencia en Palma no solo genera miedo, también está provocando respuestas cada vez más contundentes entre los ciudadanos.

Lo último en OkBaleares

Últimas noticias