Ataque de celos en Menorca: una mujer suelta una descarga eléctrica con una taser a la amante de su pareja
Ambas mujeres acabaron detenidas tras el brutal ataque perpetrado a las puertas de un conocido restaurante
La tensión emocional, alimentada por un presunto triángulo amoroso, se convirtió en violencia física en cuestión de minutos

Un ataque de celos que acabó con una descarga eléctrica en el cuello, gritos, golpes y una escena impropia de un tranquilo municipio han sacudido a vecinos y clientes de un restaurante en Ciutadella. Lo que comenzó como una disputa sentimental terminó en una violenta confrontación que requirió la intervención urgente de la Policía Nacional.
Ciutadella vivió el pasado miércoles una mañana lejos de la calma habitual. Eran primeras horas del día cuando una llamada de emergencia al 091 alertó de una pelea descontrolada en un restaurante del municipio. Lo que los agentes encontraron al llegar superó cualquier expectativa: una escena cargada de tensión, acusaciones cruzadas y un trasfondo de celos que derivó en una agresión con arma eléctrica.
Según fuentes policiales, al llegar al lugar, los agentes de la Brigada Local de Seguridad Ciudadana se encontraron con varios testigos visiblemente alterados y con una de las mujeres implicadas, que presentaba signos evidentes de haber sido agredida. La otra protagonista del incidente no se encontraba en ese momento en la zona, lo que añadió aún más incertidumbre a lo ocurrido.
La mujer presente relató a los agentes —versión corroborada por varios testigos— que había sido atacada con una pistola taser, recibiendo descargas eléctricas en el cuello. Un método de agresión tan inusual como peligroso que elevó de inmediato la gravedad de los hechos. La víctima, aún afectada por lo sucedido, indicó que la presunta agresora se encontraba escondida en una habitación situada en la parte superior del local.
Los agentes no tardaron en localizar a la segunda mujer, quien ofreció una versión completamente distinta de los hechos. Según su testimonio, el origen del conflicto se encontraba en una relación sentimental cruzada. Afirmó que se hallaba en la vivienda de la otra mujer —ubicada cerca del restaurante— junto a la pareja de esta, cuando la propietaria irrumpió en el lugar presa de la ira. Lo que viene siendo un ataque de celos al encontrarse de frente con la presunta amante de su pareja.
Siempre según esta versión, la situación escaló rápidamente: insultos, reproches y, finalmente, agresiones físicas tanto hacia ella como hacia su pareja. Fue en ese momento, alegó, cuando decidió utilizar una pistola taser que llevaba consigo para defenderse del ataque. La tensión emocional, alimentada por un presunto triángulo amoroso, se convirtió en violencia física en cuestión de minutos. Lo que debía resolverse en el ámbito privado terminó estallando en un espacio público, ante la mirada atónita de clientes y trabajadores del restaurante.
Tras recabar todos los testimonios y evaluar la situación, los agentes procedieron a la detención de ambas mujeres. Una de ellas fue arrestada como presunta autora de un delito de lesiones y tenencia de arma prohibida, al portar y utilizar una pistola taser. La otra fue detenida por un presunto delito de malos tratos, tras las acusaciones de agresión física.
Además, los agentes lograron localizar el arma prohibida en el lugar donde se encontraba la segunda mujer, confirmando así uno de los elementos clave del suceso. Este impactante episodio ha generado una fuerte conmoción entre los vecinos de Ciutadella, poco acostumbrados a presenciar escenas de tal violencia. Muchos se preguntan cómo una disputa sentimental pudo escalar hasta un nivel tan extremo, poniendo en riesgo la integridad física de las implicadas y alterando la tranquilidad del entorno.
Las investigaciones continúan abiertas para esclarecer con precisión el desarrollo de los hechos y determinar las responsabilidades de cada una de las detenidas. Mientras tanto, el caso deja una reflexión inquietante: cuando los conflictos personales, los celos y la falta de control se desbordan, las consecuencias pueden ser tan imprevisibles como peligrosas.