Valencia tiene su propio Caminito del Rey: la ruta senderista de 5 km al borde de un desfiladero con pasarelas y puentes colgantes
A una hora aproximadamente de Valencia capital se encuentra Chulilla, un pequeño municipio de calles blancas que esconde uno de los paisajes naturales más espectaculares de la provincia.
Allí, el río Turia ha ido moldeando durante miles de años un profundo cañón que hoy pueden recorrer los aficionados al senderismo.
La conocida Ruta de los Pantaneros, también llamada Ruta de los Puentes Colgantes, se adentra en las Hoces del Turia y permite caminar junto a paredes verticales de gran altura. El atractivo principal está en sus puentes que atraviesan el desfiladero y ofrecen una perspectiva poco habitual del río.
El entorno pertenece al paraje natural de Los Calderones, donde la roca y la vegetación mediterránea forman un escenario impresionante.
Así es la Ruta de los Pantaneros de Chulilla
El trayecto histórico tiene aproximadamente 5 kilómetros entre Chulilla y el embalse de Loriguilla. La senda comienza en el propio municipio y avanza hacia el cañón del Turia hasta alcanzar una zona en la que las paredes llegan a superar los 80 metros de altura.
El momento más esperado aparece al llegar a los dos puentes colgantes. El primero mide unos 20 metros de longitud y se encuentra a 15 metros sobre el río.
El segundo alcanza aproximadamente 28 metros y está situado a algo más de cinco metros de altura. Ambos fueron reconstruidos en 2013, después de que las estructuras originales desaparecieran durante la gran riada del Turia de 1957.
Además del paisaje, la ruta conserva parte de la historia de la zona. El sendero coincide con el camino que utilizaban los trabajadores de Chulilla que participaron en la construcción del embalse de Loriguilla durante los años 50.
A lo largo del recorrido también aparecen las ruinas de la ermita de San José de los Gancheros, construida en el siglo XVIII y vinculada a los antiguos madereros.
Qué debes tener en cuenta antes de hacer esta ruta valenciana
Aunque el recorrido no exige material técnico, conviene acudir con calzado adecuado y tener en cuenta que algunos tramos pueden resultar exigentes.
Si se realiza con niños, la oficina de turismo de Chulilla recomienda prestar especial atención durante los primeros 50 metros, considerados los más complicados. Los puentes, además, deben cruzarse por turnos cuando hay varios senderistas.
El verano requiere una planificación especial. Es aconsejable evitar las horas centrales del día, cuando las temperaturas y la exposición al sol son mayores. También recomienda consultar previamente la información disponible en la oficina de turismo antes de comenzar la caminata.
La escapada puede completarse con otros puntos de interés. Entre ellos están el Charco Azul, la Cueva del Gollisno y las pinturas rupestres del Paleolítico. Para quienes prefieren combinar senderismo y aventura, las paredes del cañón también son un conocido destino para la escalada.
Por último, hay que destacar que la Ruta de los Pantaneros ofrece una combinación poco habitual de paisaje, historia y emoción. Sus puentes colgantes, las paredes del cañón y el entorno del río Turia convierten esta ruta de Chulilla en una de las alternativas más llamativas para disfrutar del senderismo cerca de Valencia.