Dos interioristas transforman una finca vinícola de 1616 en el valle del Duero en una de las mejores casas rurales de Portugal
Una finca vinícola con más de cuatro siglos de historia se ha convertido en un exclusivo hotel boutique a orillas del Duero. El proyecto recupera una propiedad agrícola de 1616 y la transforma en un alojamiento de lujo que combina arquitectura tradicional, diseño de interiores, gastronomía y bienestar.
El resultado es Torel Quinta da Vacaria, uno de los nuevos referentes del turismo rural en Portugal.
Así es la finca vinícola de 1616 que se ha convertido en un hotel de lujo en Portugal
En el valle del Duero, la histórica Quinta da Vacaria ha encontrado una nueva vida como alojamiento de cinco estrellas. La propiedad se encuentra en Vilarinho dos Freires, en el municipio de Peso da Régua, dentro de la región vitivinícola del Duero.
La finca tiene sus raíces en 1616 y figura entre los viñedos más antiguos de esta zona portuguesa. Su transformación apuesta por conservar la identidad agrícola del complejo, pero adapta sus espacios a las necesidades del turismo de lujo.
El proyecto combina el patrimonio arquitectónico con una decoración contemporánea que busca mantener la conexión con el paisaje. Las antiguas construcciones agrícolas y los espacios vinculados a la producción del vino forman parte de una experiencia centrada en la historia de la finca.
¿Qué tiene este alojamiento rural del valle del Duero?
Torel Quinta da Vacaria cuenta con 33 habitaciones y suites, todas diseñadas para aprovechar las vistas panorámicas del río Duero. Cada estancia presenta una identidad propia, con nombres que evocan conceptos y elementos del entorno, como Calma, Paz, Vinho do Porto o Andorinha.
La decoración recurre a materiales naturales como la piedra, la madera y los textiles, con una estética que pretende integrar el interior con el paisaje rural. La información oficial del alojamiento destaca precisamente la singularidad de cada habitación y la inspiración en el patrimonio cultural del valle.
El complejo dispone además de un Silent Spa, concebido como espacio de descanso y tratamientos de bienestar. La oferta se completa con piscina y zonas de relajación, en una propuesta que combina naturaleza y servicios de alta gama.
Vino, gastronomía y experiencias en una finca histórica de Portugal
La gastronomía ocupa un lugar central en este alojamiento del valle del Duero. Su restaurante Schistó está dirigido por el chef Vitor Matos y cuenta con una estrella Michelin. La propuesta apuesta por una cocina de autor vinculada a los productos y sabores de la región.
El establecimiento también incluye el restaurante 16 Legoas y el gastrobar Barbus, situado junto a la piscina. Esta variedad permite ampliar la oferta culinaria sin abandonar el entorno de la finca.
La experiencia no se limita a dormir entre viñedos. Torel Quinta da Vacaria ofrece catas de vinos y aceites de oliva, visitas a los productores, recorridos a pie por la propiedad y paseos en embarcaciones clásicas por el Duero.
Durante la vendimia, los visitantes pueden participar en actividades tradicionales como el pisado de uva, una propuesta estacional que conecta el alojamiento con la cultura vitivinícola portuguesa.
La rehabilitación de esta finca del siglo XVII también ha recibido reconocimiento internacional. La selección oficial de la Guía Michelin concedió a Torel Quinta da Vacaria una Llave Michelin, una distinción que reconoce la calidad de determinados alojamientos.