Según National Geographic este es el pueblo que debes visitar en octubre de 2026: pura naturaleza y buen comer
Elizondo, en el fondo del valle de Baztán es el pueblo más bonito para visitar este octubre
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A mediados de octubre, los bosques de rincones como Navarra empiezan a perder el verde que han mantenido durante el verano. Se producen las primeras lluvias que dejan los caminos húmedos, aparecen las setas y en algunas zonas de montaña las hayas y los castaños ya muestran sus colores otoñales. Es una época muy distinta a la de los meses de calor, pero también tiene sus ventajas para quienes prefieren conocer los pueblos sin las aglomeraciones propias de las vacaciones tal y como es el caso de Elizondo, el pueblo que National Geographic ha elegido como el más bonito para visitar en octubre de 2026.
Está en Navarra, en pleno Valle de Baztán, y quienes hayan leído El guardián invisible, de Dolores Redondo, seguramente habrán oído hablar de él. Sin embargo, la fama que le dieron las novelas es relativamente reciente si se compara con la historia de sus palacios, sus grandes casas familiares y las tradiciones que todavía se mantienen en la comarca. Y hay otro motivo para acercarse y es que en este pueblo se come bien, desde los platos de carne hasta los dulces elaborados con chocolate y avellanas.
Según National Geographic este es el pueblo que debes visitar en octubre
Para entender buena parte de la historia de Elizondo hay que fijarse en sus edificios. En el centro abundan las casas de piedra con escudos en las fachadas, grandes portones y balcones que poco tienen que ver con los de una vivienda rural corriente. Algunas pertenecieron a familias nobles y otras fueron construidas gracias a las fortunas de quienes emigraron a América y regresaron años después. Aquel pasado dejó una arquitectura bastante reconocible que todavía se puede contemplar al recorrer las calles del pueblo. Uno de los edificios que mejor representa esa época es el Palacio de Arizkunenea, construido en 1730 por Miguel de Arizcun. Se trata de una residencia barroca que actualmente alberga la casa de cultura. El escudo de su fachada es uno de sus elementos más llamativos, aunque merece la pena detenerse también en los balcones y en los detalles de la construcción. Muy cerca se encuentran otras viviendas históricas, especialmente en la calle Jaime Urrutia, donde se puede apreciar cómo era la arquitectura de las familias acomodadas del valle.
Desde allí se puede continuar hasta el barrio de Txokoto, posiblemente uno de los lugares más conocidos de Elizondo. Las casas se levantan junto al río Baztán y algunas de sus fachadas quedan reflejadas en el agua. Es una imagen que aparece con frecuencia en las fotografías del pueblo y que muchos visitantes reconocen por las novelas de Dolores Redondo. La escritora convirtió esta localidad en el escenario de las investigaciones de la inspectora Amaia Salazar, protagonista de la Trilogía del Baztán, que posteriormente también llegó al cine.
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Los rincones naturales que National Geographic recomienda conocer en octubre
Aunque Elizondo tiene edificios suficientes para dedicar una mañana a recorrerlo, National Geographic también se ha fijado en lo que hay fuera del casco urbano. El Valle de Baztán está rodeado de montañas de relieve suave, prados donde pasta el ganado y bosques que durante octubre comienzan a cambiar de aspecto. Las lluvias mantienen el verde de las zonas de pasto, mientras que las hojas de los árboles van adquiriendo tonos amarillos y marrones a medida que el otoño se instala en ellos. La niebla, bastante habitual en esta comarca, termina de cambiar el paisaje, especialmente a primera hora del día.
Una de las excursiones que menciona la revista es la cascada de Xorroxin, cerca de Erratzu. Hasta allí se llega por un sendero que pasa entre caseríos, zonas de pasto y árboles. Después de las lluvias, el agua suele bajar con más fuerza, aunque también hay que prestar atención al barro y a las piedras mojadas. Conviene consultar las condiciones de acceso antes de salir, puesto que la afluencia de visitantes ha obligado a establecer medidas para regular el aparcamiento y evitar daños en el entorno.
Tampoco queda lejos el Parque Natural del Señorío de Bertiz, cuya historia está relacionada con Pedro de Ciga y Dorotea Fernández. El matrimonio compró la propiedad en 1898 y dedicó años a cuidar sus bosques y jardines. En 1949 la finca fue legada a la Diputación Foral de Navarra con el compromiso de conservarla, y en 1984 se convirtió en parque natural. Hoy se pueden recorrer sus caminos forestales y visitar el jardín histórico, donde crecen especies como los ginkgos y los arces, especialmente vistosos durante el otoño.
Qué comer en Elizondo
En una visita a Elizondo también hay que reservar tiempo para comer. La ganadería ha tenido un peso importante en la economía del valle y eso se nota en su cocina, donde abundan las carnes y los productos lácteos. El cordero, los quesos de oveja y la cuajada forman parte de las especialidades que se pueden encontrar en la comarca. En otoño, además, las setas aparecen en numerosas preparaciones y los platos calientes empiezan a ganar terreno en las mesas. Y otro alimento muy relacionado con Baztán es el talo, una torta de harina de maíz que antiguamente sustituía al pan en muchas casas. Actualmente suele comerse con chistorra o queso y todavía se prepara siguiendo métodos tradicionales. National Geographic menciona el molino de Etxaide, donde se puede conocer el trabajo relacionado con este cereal y probar una elaboración que durante generaciones formó parte de la alimentación de los habitantes del valle.
Y para quienes prefieran terminar la visita con algo dulce, Elizondo tiene una especialidad propia: el urrakin egina. Se elabora con chocolate con leche y avellanas enteras tostadas y es uno de los productos más conocidos de la Pastelería Malkorra. La revista recomienda detenerse en este establecimiento histórico antes de abandonar el pueblo. Una buena forma de terminar una jornada en la que, entre casas señoriales, paseos junto al río y caminos de montaña, se puede conocer buena parte de lo que hace especial al Valle de Baztán.
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