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BOOX Tappy, el pasapáginas con alma de máquina de escribir que solo se entiende con su familia

BOOX Tappy
Foto: Ramón Grosso
Nacho Grosso
  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Hay accesorios que se compran por necesidad y otros que se compran porque arrancan una sonrisa al abrir la caja. El BOOX Tappy intenta jugar en las dos ligas a la vez. Es un pequeño mando Bluetooth con dos teclas cuya misión principal es pasar páginas sin tocar la pantalla del lector. Parece un gesto sin importancia hasta que lees tumbado, con la tableta apoyada en un atril o junto al café del desayuno, y cada cambio de página te obliga a estirar el brazo. Lo he tenido estos días junto a un lector BOOX y estas son mis impresiones.

Así es el BOOX Tappy

El Tappy es el pasapáginas inalámbrico que BOOX, la marca de tabletas y lectores de tinta electrónica de la china Onyx, presentó en mayo de 2026 como complemento para sus propios dispositivos. Mide 43 x 37 x 25 milímetros y pesa unos 29 gramos, así que cabe en cualquier luga. Se conecta por Bluetooth, se carga por USB-C y en la caja trae un par de teclas de repuesto. BOOX lo declara compatible con sus equipos que tengan Bluetooth y ejecuten la versión 4.2 del firmware o una posterior, y cita de forma expresa el Note Air5 C y el Palma 2 Pro.

Foto: Ramón Grosso

Una máquina de escribir de bolsillo

BOOX ha diseñado el Tappy como una máquina de escribir en miniatura, con una carcasa de plástico brillante en color crema, el techo redondeado y un frontal negro donde van montadas las dos teclas. Son redondas, con un aro metálico gris y una superficie negra que muestra un dibujo pixelado, un corazón en una y una taza de café humeante en la otra. Encima de ellas, en el lugar donde una máquina de verdad llevaría el nombre del fabricante, aparece impreso «tap it» con tipografía mecanográfica.

El guiño se completa con un pequeño interruptor plateado en la parte superior que recuerda a la palanca de una máquina antigua, una luz indicadora a su lado y un puerto USB-C en la trasera. Las teclas se extraen y se sustituyen por las de repuesto, que sustituyen los dibujos por una X y un círculo. Me quedo con el corazón y la taza, que encajan mejor con el tono del producto, aunque se agradece poder elegir.

Es de esos gadgets que acaban encima de la mesa como adorno cuando no se usan, y eso dice mucho de cuánto ha cuidado BOOX la estética en un accesorio que podría haber sido un rectángulo negro sin gracia. La pulsación acompaña, con un recorrido corto y un clic amortiguado que no molesta si hay alguien durmiendo al lado. La otra cara de las teclas extraíbles es que son piezas pequeñas y sueltas, de las que conviene guardar en su sitio si no quieres perder las de repuesto en el fondo de un cajón.

Foto: Ramón Grosso

Tres modos para leer, navegar y escuchar

El Tappy no se limita a pasar páginas. Tiene tres modos de funcionamiento que cambian lo que hacen las dos teclas, y la luz indicadora avisa de cada cambio. El modo Lectura es el principal y sirve para avanzar y retroceder en libros, PDF y documentos dentro de la mayoría de aplicaciones de lectura, incluida NeoReader, la propia de BOOX. El modo Navegación convierte las teclas en un desplazamiento vertical, pensado para páginas web o artículos largos que no se dividen en páginas. El modo Multimedia salta a la pista anterior o siguiente, algo útil para quien escucha audiolibros o música en el propio lector.

Lo que no permite es personalizar nada. Cada modo tiene sus funciones fijas y no se pueden reasignar las teclas, así que si prefieres que el corazón avance y la taza retroceda, o quieres usarlo para refrescar la pantalla de tinta electrónica, te toca adaptarte a lo que ha decidido la marca. Con dos botones el margen es pequeño, pero en un dispositivo tan configurable como un BOOX se echa de menos poder decidir.

Foto: Ramón Grosso

Compatibilidad, el punto débil del Tappy

BOOX solo garantiza el funcionamiento con sus propios dispositivos y no publica una lista completa de modelos compatibles, más allá de la condición del firmware 4.2. Con lectores de otras marcas el resultado es pobre. Un Kindle ni siquiera lo detecta como dispositivo Bluetooth y un Kobo lo empareja, pero no pasa páginas. En un iPhone o un Mac se conecta y solo controla el volumen.

Con un móvil Android el comportamiento mejora. Los tres modos funcionan, aunque el de Lectura se convierte en un control de volumen. Puede servir para desplazarse por una red social o saltar canciones en Spotify, pero no es el uso para el que se ha diseñado y hay mandos genéricos más baratos que hacen lo mismo.

El Tappy está pensado para quien ya lee en un BOOX, y además con el sistema actualizado. Si tu equipo es antiguo y no ha recibido la versión 4.2 del firmware, antes de comprarlo toca comprobar que puede instalarla.

Batería y conexión

El Tappy usa Bluetooth 5.4, el emparejamiento es rápido y que, una vez vinculado, no he notado retrasos al pasar página más allá de los propios de la tinta electrónica.

Con la batería, la marca no dice mucho. No dice qué capacidad tiene y solo habla de semanas de uso con una carga, sin concretar cuántas ni con cuántas páginas al día. Tampoco hace falta obsesionarse. Es un mando de dos botones que pasa la mayor parte del tiempo quieto, y cuando se está agotando la luz indicadora lo avisa. Se carga con el mismo cable USB-C del lector.

Mi valoración

El BOOX Tappy es un accesorio honesto en lo que hace y limitado en lo que abarca. Tiene un diseño con personalidad que se sale de lo habitual, un tamaño que lo hace cómodo en la mano o sobre la manta, una pulsación agradable y tres modos que amplían su utilidad más allá del libro. Donde más se nota su valor es en las tabletas grandes de la marca, como las de la gama Note Air, que pesan demasiado para sujetarlas mucho rato y piden un atril o una mesa. Con el Tappy en la mano se lee recostado sin mover el brazo.

No funciona como pasapáginas fuera del ecosistema BOOX y no permite reasignar las tecla. Pero por 29 euros es un capricho razonable si ya tienes un BOOX compatible y lees con él apoyado en algún sitio.

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